La fiebre que despertó el mundial de rugby en el mundo no sólo se ve plasmada en el fanatismo de los hinchas sino también en los números que se estima recaudarán los organizadores al finalizar el evento .
Según el estudio de la consultora Deloitte, se calcula que en este Mundial, la Federación Internacional de Rugby (Internacional Rugby Board - IRB) obtendrá ganancias de 400 millones de euros que vendrán de la mano del aporte de sponsors, la venta de entradas y los derechos para la transmisión televisiva.
Los auspiciantes pagan entre 300 mil euros, aquellos que son distribuidores oficiales; pasando por los 2,5 millones de euros que desembolsan los sponsors oficiales; hasta los 5 millones de euros que invertirán aquellas compañías que se ubican en la categoría de principales auspiciantes del evento.
Y es que con la expectativa que despierta este mundial y la audiencia, directa o televisiva, que se espera que haya, es una cifra tentadora que las empresas de diferentes rubros no quieren desaprovechar. Según Deloitte, cerca de 2 millones de espectadores concurrirán a las canchas a lo largo del casi mes y medio que dure el evento y unos 3000 millones de lo verán por televisión en todo el mundo.
Las cifras se muestran bastante seductoras para un mundial cuya organización se estima demandó alrededor de 200 millones de euros pero cuyas ganancias doblarán la inversión inicial.