Mercado Inmobiliario

Alquileres rurales: precios sostenidos pese a la baja rentabilidad del campo

Las previsiones de la actual campaña ponen en duda la rentabilidad de los productores. Pese a esa puja, los arrendamientos resisten la presión a la baja y se mantienen en valores de 2023

En esta noticia

Las condiciones que se esperan para la próxima campaña agropecuaria comenzaron a meterle presión a los precios de los arrendamientos agrarios en procura de afectar a la baja, para no operar a pérdida, por la caída de rentabilidad que se anticipa.

Es que el pronóstico de menores precipitaciones a las normales (fase de La Niña), precios internacionales de los granos relativamente bajos y los inconvenientes sanitarios en maíz por la chicharrita, ponen en la mira los precios de arrendamientos de mercado para evitar mayores perjuicios económicos.

El Centro de Análisis Económicos Equilibra dio a conocer su informe que analiza la evolución de los arrendamientos agrícolas de mercado (lo que cobra el dueño del campo) y potenciales (capacidad de pago del productor) en cuatro zonas productivas extensivas de la Región Pampeana para los principales granos: soja, maíz, trigo y girasol.

Las zonas relevadas son Oeste, Sudoeste y Sudeste de la provincia de Buenos Aires y la zona Núcleo Maicera, que corresponde al Sudeste de Córdoba, Sur de Santa Fe y Norte de Buenos Aires.

Allí, se identificó que los arrendamientos agrícolas de mercado se mantuvieron en torno a los u$s 400 por hectárea en promedio para las cuatro zonas analizadas desde mediados de 2022 y fines del año pasado. Sin embargo, a partir de noviembre se ubicaron debajo de u$s 350 por hectárea.

"Desde hace casi un año -explica Equilibra-, la rentabilidad promedio que pueden alcanzar los productores en las distintas zonas agrícolas se encuentran por debajo de los arrendamientos de mercado, con una brecha de 18% al corriente mayo".

En proyección, por las condiciones esperadas para la campaña 2024/25 se anticipa que "si los precios de arrendamiento de mercado no ajustan a la baja, los productores que alquilan podrían sufrir perjuicios económicos".

Pero más allá de las cuentas, se destaca en el sector que por todos los campos en venta hay consultas por alquiler hasta que se venda, por eso con todos los campos en producción falta oferta y se sostienen los valores más allá de que los números de los productores son reales.

Los contratos de arrendamiento se están cerrando a valores de soja por quintal

El otro lado de la tranquera

La situación que puede leerse en el excel de los pequeños y medianos productores rurales que durante mayo y junio están negociando sus contratos de arrendamiento, tiene otra mirada desde el lado de los propietarios de los campos que resisten a la baja de precios.

Juan José Madero, director de la división campos de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios, expresó que "en los últimos cuatro años los alquileres agrícolas estuvieron siempre muy demandados, y a pesar de la sequía la demanda quedó insatisfecha" lo que causó que los valores crecieran fuerte en el bienio 2021/2022 y se estabilizaran el año pasado.

Para esta campaña "hay un combo de variables en el excel del productor que, a pesar de que no le cierra el valor de alquiler, la demanda sigue pagando valores similares al año pasado. Los precios se realizan sobre quintales de soja pactados, y el ingreso para el propietario cambia en moneda de acuerdo al ingreso de dólar por hectárea".

En la actualidad se están pactando contratos por 18 a 20 quintales de soja, e niveles similares a la campaña pasada, y "de esa resultante de fuerzas a la baja que son los efectos que percibe el productor, y por el otro lado la de sostener los valores por la normalización del clima, y el mejoramiento del valor del piso hace que se vuelve atractivo encarar la campaña".

Así, en tiempos de afinar los números, Madero aseguró que si hay un inquilino que quiere recortar, "en la tranquera hay dos esperando para ingresar y si no se pone a tiro, pierde el campo y volver a él es muy difícil porque hay una demanda firme y sostenida".

La evolución mercado-productores

Los arrendamientos se negocian siempre al inicio de la campaña (entre mayo y junio), con escasa información sobre los rendimientos, precios y rentabilidades que podrán alcanzar los productores con sus planteos productivos.   

Al analizarse la diferencia entre arrendamiento de mercado y la capacidad de pago del productor, en mayo para las cuatro zonas analizadas, se observa mucha heterogeneidad, de acuerdo a Equilibra. 

El mayor diferencial se registra en la zona Sudoeste de Buenos Aires, donde el arrendamiento de referencia debería bajar el 38% para igualar la capacidad de pago del productor. 

Los arrendamientos se cierran sin conocer aún rendimientos, precios y rentabilidades 

Ese descenso es algo menor en las regiones Oeste de Buenos Aires (-29%) y Núcleo Maicero (-12%) y, por el contrario, la capacidad de pago de arrendamientos del productor equipara el valor de mercado del arrendamiento en la zona Sudeste de Buenos Aires.

Así, considerando la rentabilidad promedio que pueden alcanzar en las distintas zonas productivas, los arrendamientos de mercado se encuentran sostenidamente por encima de la capacidad de pago de los productores desde hace casi un año, pero las expectativas agropecuarias hacen a los dueños de campos sostener sus valores a cuenta de beneficios futuros.

Temas relacionados
Más noticias de arrendamientos rurales

Las más leídas de Negocios

Las más leídas de Apertura

Destacadas de hoy

Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.