El exclusivo condo-hotel que el multimillonario Donald Trump abrió en 2010 en el corazón de Manhattan relanzó la venta de sus unidades a partir del nuevo escenario del negocio del real estate.


La persistencia de la crisis económica global recortó los precios iniciales de la propiedad en cerca de 30%. Aún así, los valores rondan los u$s 20.000 por m2 para la torre vidriada de 46 pisos que recorta la fisonomía del Soho y se transformó en un ícono de la alta sociedad de la ciudad de New York.


Orientada a los inversores internacionales, la propuesta se volvió más atractiva este año para los argentinos, según los encargados de la venta del condo-hotel, a partir de las restricciones al acceso de divisas como forma de ahorro que empezaron a insinuarse a fines del año pasado y son cada vez más rígidas.


En paralelo, el freno declarado de la actividad del real estate en la Argentina y su lento traspaso de un sistema regido por los billetes verdes a uno comandado por los pesos, abre más espacio a los proyectos internacionales dentro del imaginario de los inversores locales.


Según dijo a El Cronista Lis Benítez, ejecutiva de ventas de Prodigy Network la compañía de real estate que tiene la representación de este proyecto, así como otros de lujo el 60% del proyecto ya vendido encontró la más alta aceptación entre inversores estadounidenses, brasileños y argentinos, y también entre hombres de negocios de México, Colombia y Perú.


Benítez estuvo presente en Buenos Aires con ocasión de celebrarse la Expo Real Estate, en el Hotel Hilton.


A partir de este año, expresó la ejecutiva, el proyecto cobra un atractivo superior para los argentinos por ser una forma de colocar el dinero y tener una inversión segura en Estados Unidos. Así, la demanda cobró más dinamismo.


Desde este año hay más interés de los inversores argentinos para que este sea un refugio para sus ahorros, afirmó. También aclaró que algunos de los interesados ya tienen sus fondos en el exterior.


El atractivo del hotel se basa en una ocupación promedio del 90% en una zona de turismo estable, que recibe a más de 50 millones de visitantes al año.


El retorno anual para los inversores, según Benítez, ronda el 4% y el 4,25 por ciento.


En paralelo, quienes accedan a la propiedad se aseguran la estadía: pueden usarla 120 días anuales, con un máximo de 29 días corridos.


Se trata de unidades de estudios a partir de 39 metros cuadrados o suites de una habitación a partir de 63 metros cuadrados en uno de los barrios más codiciados de Nueva York.


Al mismo tiempo, las facilidades de financiamiento son, desde su lanzamiento, el caballito de batalla: más del 50% del valor de compra se financia a 30 años, con una tasa anual del 5 por ciento, es decir, entre tres y cinco veces menos del interés que se puedo conseguir en el mercado local.


Con los nuevos valores de la propiedad, Prodigy Network, pretende vender el 40% que resta del la torre del hotel condominio Trump Soho en pocos meses, según afirmó Benítez.


Además de los nuevos precios para la venta, las proyecciones de desempeño futuro del negocio suman un atractivo a la inversión. Según Benítez, entre 2012 y 2014 la cantidad de visitantes a la zona donde se emplaza el Trump Soho crecerán 18 por ciento.