

Mientras Apple piensa que puede hacer con una liquidez de u$s 1.000 millones, Nokia el mayor fabricante de teléfonos móviles del mundo por volumen, cayó un 73% porque las ventas de sus teléfonos con sistema Windows Phones no consiguieron compensar la caída de la demanda por sus viejos aparatos.
La empresa reportó una pérdida neta de 1.200 millones de euros en 2011. De ellos, 1.070 millones los perdió en el cuarto trimestre.
Esta caída se debe a que las ventas de smartphones cayeron 31% a 19,6 millones de unidades en comparación con el mismo período de 2010.
Nokia se embarcó en una muy publicitada estrategia que cambió el sistema de sus teléfonos inteligentes a uno de Microsoft para competirle a Apple y de los fabricantes que usan Android de Google.
La empresa anunció que ha vendido más de 1 millón de teléfonos con Windows Phones hasta fines de enero. Más de 1 millón de Windows Phones despachados a la fecha es más de lo que algunos esperaban, pero no va a preocupar a Apple o Google, dijo el analista Nick Dillon de la firma de investigación Ovum.
La misma suerte corrió Nintendo que anunció una caída de 61% de su ganancia operativa trimestral y pronosticó una pérdida de unos u$s 575 millones para el año fiscal que termina el 31 de marzo.
El resultado es consecuencia de una caída en las ventas que le llevaron a recortar el precio de su consola portátil 3DS, explicó un cable de Reuters.
Pero el fabricante de consolas también revisó a la baja sus previsiones de resultados para el año fiscal que termina el 31 de marzo, y pronosticó una pérdida de 637 millones de euros, por encima de los 196 millones estimados en octubre.
La empresa con sede en Kioto sufrió además un duro revés ya que sus ingresos por ventas en los primeros nueve meses del año fiscal se redujeron un 31,2% interanual hasta los 5.457 millones de euros.
Las ventas de software aumentaron en la temporada de fin de año, lo que contribuyó a la mejora de las ventas de la consola Nintendo 3DS, hasta el punto de que sobrepasaron las ventas de la Nintendo DS o la Wii en el mismo periodo tras su lanzamiento, señaló el grupo en un comunicado.
Sin embargo, la ralentización de las ventas en la primera mitad del año fiscal (abril-septiembre) lastró los resultados de los primeros nueve meses, según el grupo.
En total, entre abril y diciembre Nintendo vendió 4,64 millones de unidades de la consola DS, frente a los 15,4 millones del mismo periodo del año anterior. También las ventas de la Wii se redujeron significativamente, al pasar de 13,7 millones a 8,96 millones, según detalló el grupo.











