

Tras haber sufrido las consecuencias de la disputa comercial entre Argentina y Uruguay debido a las restricciones impuestas por el gobierno de Cristina Fernández a las importaciones, ahora la automotriz Chery, enfrenta un problema técnico con la mayoría de sus modelos y debe llamar a una revisión global.
En la región, la compañía tiene una sociedad con el grupo Socma, de Franco Macri, y ensambla sus unidades en Uruguay, desde donde exporta al resto de los países bajo la marca Chery-Socma. Y si bien, para el mercado argentino sus modelos no deberían abonar arancel extra zona, igualmente tuvo que pagar una tasa de 35% que rige para los vehículos que no son fabricados en los países del Mercosur.
Además de estos conflictos, ahora dos de los vehículos que ingresó al mercado argentino también estarán incluidos en una revisión técnica que se llevará a cabo en todo el mundo.
El conflicto surgió hace menos de un mes atrás cuando Chery admitió haber comercializado en Australia la camioneta Tiggo y el Skin con asbesto, una sustancia prohibida en casi todos los países del mundo pero aceptada en China. El problema fue que habrían utilizado partes que eran para el mercado chino en unidades enviadas a otros países. Y según el gobierno de Australia, se detectó la presencia de la sustancia en 18.000 vehículos de Chery.
Ahora, la empresa reconoció que esas unidades también se vendieron en la Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Singapur, por lo que, a través de Jin Yibo su vocero, anunció que se realizará un recall de 18.875 unidades, al constatarse que tienen piezas con este material, también conocido como amianto.
No hay certezas de que las partidas que salieron de China con amianto hayan llegado a la Argentina, dijo a El Cronista una fuente cercana a la empresa de Franco Macri. Pero aunque no sean, seguramente igual se llamarán para revisión, agregó la misma persona.
La empresa informará a sus clientes locales los pasos a seguir mediante un comunicado que emitirá hoy, pero se estima que optará por evitar cualquier tipo de confusión y llamará a revisión a todas las unidades que vendió en el país.
De todos modos, la fuente explicó que la sustancia en ningún momento está en contacto con los usuarios porque el asbesto se encuentra en las juntas del motor y en el caño de escape.
Desde Uruguay, la marca china importa una camioneta versión 4x2 desde el 2008, mientras que la versión todo terreno llega desde China. La misma procedencia tiene el Skin, que comenzó a venderse en Argentina desde julio, al igual que el Face.
Respecto de la camioneta SUV (sport utility vehicle) lleva comercializadas 3.613 unidades entre enero y julio de este año. En cuanto al Tiggo, las cifras de venta llegan a las 1.562 unidades en los primeros seis meses, mientras que el QQ, el más pequeño de todos los modelos que ofrece en la Argentina, lleva comercializado 1.571. Desde el Grupo Macri aseguran que la intención es fabricar localmente. Anteriormente, Alejandro Nicolini, gerente General de la marca, le había dicho a este diario que Chery quiere fabricar en Argentina, pero reconoció que el problema es el financiamiento para el comienzo, que es muy importante.










