

El ingreso en bolsa de Facebook es considerado un gran evento financiero a escala mundial, pero no debería suponer mayores cambios para sus usuarios más allá de un entorno más centrado en la publicidad.
En el corto plazo no se espera ningún sismo. Pero dentro de algunos años la repercusión de esta cotización en bolsa se debería sentir fuertemente.
Con el ingreso en Wall Street, la empresa se someterá de forma permanente a la presión de los inversores, que buscan siempre maximizar los beneficios y la rentabilidad de lo que constituye la principal riqueza de Facebook: el usuario y su deseo de consumo.
Santiago Siri, fundador & Chief Innovator de Grupo 42, explica que este es un momento de validación fuerte para una empresa de 8 años como Facebook. "Lo que queda ver es como se maneja frente al escrutinio social que implica ser una empresa pública con tanto potencial en su capitalización. Si estamos ante una nueva AOL o un Google, lo dirá el tiempo".
En este contexto, los analistas de la industria señalan algunas áreas clave que Facebook deberá buscar para expandirse. Los cambios podrían aparecer en cuanto se conozca el modo en que los usuarios utilizan la red social y la manera en que la empresa puede utilizar esos datos para ganar dinero.
Sobre este punto, los usuarios deberán estar atentos. Con la salida a bolsa, se intuye que el tratamiento de la información deberá ser lo más seguro posible, debido a que cualquier fuga de datos puede provocar una catástrofe y manchar la reputación de la gran red social en la bolsa neoyorkina.
Por lo tanto no sería raro que haya modificaciones en la política de privacidad de las cuentas.
Al respecto, Siri advierte: "Si algo marcan los mercados, es que quien logre innovar y capturar mayor nivel de atención por parte de los usuarios, son quienes van a dominar el juego. Facebook va a tener que ser más claro con sus reglas y el funcionamiento de su sistema".
Actualizaciones y asignaturas pendientes
Otro de los grandes interrogantes sobre la salida a bolsa de la compañía de Zuckerberg es si habrá cambios en la plataforma móvil. El aumento del acceso a Facebook desde smartphones y tabletas pone a la red social ante un reto que no es nada sencillo. Si bien es cierto que la empresa está aumentando su cartera de servicios móviles con el App Center (que también tiene su reflejo en la versión de escritorio) o Facebook Messenger (para plantar cara a BlackBerry Messenger o WhatsApp), la movilidad es una merma de ingresos para la compañía puesto que no tiene una estrategia definida en este mercado. Se espera entonces una nuevo rumbo de la compañía para mejorar el acceso de la red social desde estos otros mecanismos y brindarle un nuevo servicio a sus 845 millones de usuarios alrededor del mundo.
Pero Facebook tiene otra asignatura pendiente: las Interfaz de programación de aplicaciones (API). Por este motivo, los usuarios esperan que desde la salida a bolsa de la empresa se incorporen nuevas actualizaciones.
En este orden la compañía tratará de asegurar más alianzas con nuevos proveedores y sponsors para garantizar su crecimiento sostenido. Por lo que algunos analistas vaticinan que con su llegada a Wall Street, Facebook recuadrará su perfil hacia una estrategia más comercial.
Por lo pronto, el foco de Zuckerberg es intentar balancear las exigencias del negocio y la de los usuarios. Así lo decía en una reciente conferencia de prensa: "No se trata de ofrecer servicios para ganar dinero, sino de ganar dinero para ofrecer un mejor servicio".











