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"Liderar equipos es un arte, no una ciencia"

Flavio Devoto, número uno de AbbVie, explica que los principales logros en una corporación tienen que ser compartidos por todo el grupo. La importancia del empowerment de los miembros.

De atender en su consultorio a dirigir una empresa farmacéutica. Ese es el camino que hizo Flavio Devoto, hoy gerente General de AbbVie para la Región Sur (la Argentina, Chile, Uruguay y Paraguay). Es médico por la Universidad de Buenos Aires, especialista en medicina interna y farmacología. Además de hacer su residencia y una pasantía en el exterior, también realizó investigación científica y fue docente, hasta que ingresó a la industria farmacéutica como cuadro técnico y, desde allí, viró hacia lo comercial. "Complementé mi formación con un MBA, que fue muy importante porque necesitaba la educación formal de toda la parte técnica financiera y estratégica. También hice el Posgrado de Alta Dirección del IAE y otro de Estrategia en Harvard", explica Devoto, quien, antes de su posición actual, se desempeñó durante ocho años como número uno de la danesa Novo Nordisk.
Para el ejecutivo, lo interesante de su recorrido es haber pasado de un área técnica a lo comercial, a lo que se sumó el management. "Eso te da una fortaleza importante, porque conocés muy bien las necesidades del cliente y cuáles son tus productos y tu innovación. Me parece muy importante desde el punto de vista de cómo generar estrategias y satisfacer al cliente", explica, sin perder de vista, que "en esta industria vendemos innovación en salud y lo importante es cómo impacta eso en la vida de los pacientes".

- ¿Qué le aporta el ser médico?
Lo que rescato como fuerte de la formación médica es el trato humano. Uno, como médico, se brinda al otro. Los que trabajamos en AbbVie sabemos que el fin último, más allá de cómo se hace un medicamento, es que esa innovación llegue al paciente de la mejor forma y de la manera más accesible. Uno liga esa parte de estrategia con lo humano, porque conoce de verdad el impacto que genera. Un ejemplo concreto: cuando estudié medicina, la Hepatitis E no tenía cura. Y un día, como gerente General acá, tuve la oportunidad de lanzar la cura: hoy, un paciente, en tres meses de tomar la medicación, se recupera. Eso te llena de satisfacción porque uno va viendo los avances y es responsable de cómo llega a los pacientes de la Argentina. Se genera valor agregado.

- ¿Hay algún momento de su carrera que lo haya marcado?
No sé si son momentos puntuales, me parece importante la decisión personal de cada uno, que tiene que estar basada en un profundo autoconocimiento de cuáles son las fortalezas propias, las áreas para mejorar y, sobre todo, qué es lo a uno más le gusta o apasiona. Eso la gente lo nota. Tengo muchos ejemplos de personas a las que pude ayudar a desarrollarse, encontrar su lugar y crecer, y para mí esa es la mejor satisfacción, que está en línea con lo que quise con mi carrera. Quise ser un poco artífice de mis decisiones.

- ¿Y la transición a la vida corporativa?
Indudablemente, hubo momentos en mi vida en los que quise dejar la parte técnica y comercial. Me animé a explorar un área nueva y empezar a manejar gente. Eso es lo más importante si uno quiere crecer en una corporación: cómo liderar equipos. No es una ciencia exacta, sino un arte, y primero hay que sentirse identificado con los valores de la compañía donde trabaja. En mi caso, en las últimas dos donde ejercí este cargo, me siento 100% identificado. También es importante entender y conocer al equipo, dónde están las fortalezas y cómo pueden utilizarse para aprovechar las oportunidades del entorno, que es tan cambiante.

- ¿Cómo es su estilo de liderazgo?
Trato, primero, de liderar con el ejemplo. Me parece sumamente importante que los reportes vean que hay una congruencia entre lo que uno dice y lo que uno hace. Es clave. Segundo, favorezco la descentralización en la toma de decisiones. Cada director es experto en su área y me parece importante que tengan el empowerment para tomar decisiones. Soy tolerante a aquellos errores que puedan cometerse en función de generar un mayor empowerment en el equipo. Creo en la sinergia entre los miembros. El dicho de que ‘el todo es más que la suma de las partes’ aplica en los equipos de alto rendimiento, donde las distintas capacidades generan mejores decisiones. Una de las cosas que más trabajo es que uno es en función del otro, de su equipo. En mi vida profesional, los mayores logros fueron en función de los equipos que lideré. Además, estoy muy motivado a aprender, no solo de mis jefes o pares, sino de mi equipo. Me gusta trabajar con gente más inteligente que yo, porque eleva la vara y hace que uno se desafíe internamente.

- ¿Cómo se crea la cultura interna?
Es una de las prioridades. AbbVie se creó en 2013 a través de la separación de Abbott -quedamos con el negocio farmacéutico de innovación y tenemos foco en áreas terapéuticas como inmunología, oncología, virología y negocio de especialidades. Tenemos valores muy fuertes en cuanto a trabajar en pos de objetivos comunes. Nuestro mandato es respetar la ley, ser coherentes con los más altos estándares de calidad y ética, promoviendo la participación de cada miembro y con respeto por la diversidad. Trabajamos mucho con los líderes, que son los impulsores de este cambio cultural. Avanzamos muchísimos y en estos años logramos una cultura propia.

- ¿Cuál es el desafío a nivel talento?
Le dedicamos muchísimo tiempo. Tenemos programas de talento para las distintas posiciones y un mix entre el desarrollo interno, aunque durante 2016 captamos talento externo, sobre todo en aquellas áreas donde estamos desarrollándonos, como oncología. Pero tratamos de hacer un mix. A las personas que quieren desarrollar una carrera nacional e internacional, las promovemos. Somos una compañía muy dinámica en ese sentido, con muchísimas oportunidades para el desarrollo.

- ¿Cuáles son los retos de la compañía?
A nivel empresa, el rubro farmacéutico está en un sector muy regulado pero bastante cambiante, y esto es uno de los principales desafíos como organización. Y cómo generamos las capacidades necesarias para ser exitosos en ese entorno cambiante. Después, cómo hacer que la innovación que investigamos y producimos sea accesible a la gran mayoría de los pacientes. Lo tercero es la sustentabilidad, viéndolo en un sentido holístico, siendo una empresa responsable en lo social, con el medioambiente y con los empleados.

- ¿Cómo ve la coyuntura?
Que la Argentina haya retornado un poco al mundo es importante, porque somos una empresa global con presencia en casi todos los países y la apertura es algo positivo. Lo mismo el levantamiento del cepo. El gran desafío de la Argentina es volver a crecer. Nuestro negocio está muy impactado por ese crecimiento, porque en la medida que lo haga hay mayor empleo formal y la gente tiene acceso a la medicación. Que haya inflación estable es muy bueno para que eso ocurra. z ¿Y a nivel sectorial?
Es un sector muy regulado y con mucha competencia. Es muy importante el tema de la protección de la propiedad intelectual, porque garantiza que haya suficiente interés y foco en I+D. Eso genera un círculo virtuoso de mayor desarrollo, no solo a nivel de las empresas sino del país. En el sistema de salud, los mecanismos por los cuales podemos hacer que el medicamento sea accesible para el paciente que lo necesite involucran muchos factores. Tenemos que trabajar en conjunto con todo el sistema de salud para que las personas tengan mayor conciencia de los cuidados primarios, la prevención y el conocimiento de sus dolencias.

- ¿Cómo planifica 2017?
Vamos a seguir trabajando en el desarrollo de innovación. Un reto importante es la accesibilidad y la sustentabilidad del sistema: cómo garantizar un buen acceso a todos los argentinos. En el país, la informalidad es muy grande y esa gente no tiene un sistema de salud, obra social o prepaga. Hay que generar mecanismos junto al Estado para que estas personas tengan la misma accesibilidad que el empleado formal. El Gobierno dio un paso importante con la Cobertura Universal de Salud. Es una muy buena iniciativa y hay que ver cómo evoluciona, pero es un punto de coincidencia para trabajar en un esquema público-privado para suplir las necesidades de esos pacientes.

- ¿Cómo se proyecta a futuro?
La vida corporativa me gusta mucho. Uno de los principales desafíos es la exposición a la multiculturalidad. Eso, particularmente, me motiva, por eso me gusta el trabajo en la corporación: uno tiene la posibilidad de estar expuesto a distintas culturas, pensamientos y formas de hacer las cosas. Enriquece muchísimo. Pero también soy una persona que tiene un espíritu emprendedor importante y no descarto, a futuro, hacer algo propio.