La gestión financiera tras
el final del dinero barato
16-07-12
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La crisis de crédito global marcó un antes
y un después para los ejecutivos de finanzas.
Los profesores Jordi Fabregat (ESADE) y John Graham (Duke) brindan consejos y explican qué cambio para los CFOs.
Se acabó el tiempo del dinero barato. La frase es de Jorgi Fabregat, director del posgrado en Finanzas Corporativas de ESADE, quien, de visita por el país, no hizo otra cosa que advertir que habrá indigestión para rato; ya que los bancos europeos, abarrotados de deuda, han dejado de prestar al sector privado, o al menos a las tasas que lo venía haciendo. En exclusiva para Management, el experto analizó el panorama para los Chief Financial Officer (CFOs) del globo, que han tenido que cambiar de mentalidad por la crisis de deuda.
En la opinión de Fabregat, el principal desafío de la dirigencia financiera es que ya no podrá financiar proyectos que no tengan una TIR (Tasa Interna de Retorno) muy interesante y libre de riesgos. En este marco, deja en claro que hay tres caminos a seguir por parte de los CFOs: Las empresas tendrán que capitalizarse un poquito más; tendrán que repartir menos dividendos; y ya no podrán confiar alegremente en acudir a deuda.
Dice que la TIR siempre fue importante, pero ahora más, ya que habrá que ver con lupa los proyectos de inversión, para que los mismos planes puedan financiarlo con desahogo. No solo esto se dará en Europa, ya que son enseñanzas globales, hemos descubierto que nos hemos endeudado demasiado. El especialista anticipó subas en la tasa de interés en la región.
Por su parte, John Graham, profesor de la Universidad de Duke y coordinador de la encuesta Global Business Outlook, por la que se entrevista a CFOs alrededor del mundo (ver aparte), advierte que una de las lecciones aprendidas de la crisis financiera es que los directores financieros ya no puede contar con pedir prestado dinero en forma rápida y barata, si las condiciones empeoran repentinamente. Por eso, asegura, los CFOs de empresas de los Estados Unidos mantienen grandes cantidades de dinero en efectivo en sus balances, por si el sistema bancario se tambalea (ver aparte).
Graham añade que una segunda lección aprendida es la necesidad de buscar la eficiencia al máximo, aunque eso significa contratar menos personal o incluso despedirlo. Aunque el fuerte crecimiento en América latina permite a las empresas seguir contratando, la lección es que hay que lograr el aprovechamiento al máximo de la fuerza de trabajo existente, finaliza.
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