Cómo aumentar la productividad en los peores momentos

Cómo aprovechar positivamente aquellas instancias en las que cuesta mucho ponerse a trabajar.

Si bien los días pre y post-feriados, viernes u otras fechas especiales son complejas a la hora de sentarse a trabajar, los especialistas encuentran tips a fin de convertirlos en efectivos. Laura Bitocco, gerente General de Hidalgo & Asociados, destaca que hay que dejar para dichos momentos las tareas que exijan menos responsabilidad y decisión: "Es clave dejar para ese entonces algunos temas donde haya que pensar menos y ayuden a relajarse. Los SOS no hay que tocarlos en situaciones donde la mente empieza a fugarse hacia otros lugares o donde sencillamente es imposible reconectarla a la oficina".

Sin embargo, es posible armar un esquema de trabajo de la semana siguiente, no poner reuniones importantes pero sí analizar y hacer balances, así como programar los días que hay por delante. "Tener un tiempo para organizarse, poder leer y responder correos que quedaron pendientes, ordenar escritorios y hacer limpieza de la oficina puede ser una tarea sencilla", afirma Bitocco.

Es aconsejable que los viernes se construya un ritual para "relajar y compartir". Un ejemplo puede ser un almuerzo en conjunto o un café compartido donde se analicen temas pendientes o nuevas ideas y reflexionar sobre los logros de la semana.

Vale destacar que los mails importantes o escabrosos no suelen tener buena receptividad del otro lado, así que mejor no mandarlos y dejarlos para la tarde del lunes, excepto que se trate de un imponderable.

A fin de fortalecer los equipos, Bitocco aconseja compartir comentarios y anécdotas acerca del fin de semana, de los planes y de lo que hicieron. "Ayudará al buen vínculo y poder interactuar mejor", concluye.

Ricardo Kofman, consultor especializado en Cambio Cultural y Mental Trainer de Atletas, profesor en la Maestría de Coaching y Cambio Organizacional en la Universal del Salvador (USAL) y miembro de Ácumen, centro de entrenamiento de la fortaleza mental para el alto rendimiento, agrega que es posible aprovechar los momentos donde no hay crisis para que el líder del grupo prepare al equipo para tiempos difíciles. "Quien tiene la autoridad formal (el jefe) se legitima como líder trabajando para el equipo. Sabe delegar esa autoridad circunstancialmente en quienes tienen el conocimiento y las habilidades específicas cuando esto es lo mejor para el equipo, protagonismo para mejorar los resultados, cuidar del buen clima en el ambiente de trabajo, tomándolo muy en serio como un factor fundamental para el gerenciamiento de este tipo de situaciones, y tener muy bien definida la visión y el objetivo del equipo, recordándolo de forma continua", afirma Kofman.

Cinco actividades para aprovechar espacios de desánimo

Llevado al plano de lo concreto, Kofman asegura que hay cinco actividades para aprovechar aquellos momentos que previsiblemente pueden generar desánimo en los integrantes de un equipo y que ayudan a energizarlos:

1 Participación de todo el equipo en algún proyecto especial relacionado con la misión de la compañía o con los programas de RSE (por ejemplo, ayudar a pintar una escuela).

2 Tener encuentros grupales para practicar juntos alguna actividad integradora, como clases de yoga, meditación o mindfulness que los ayude a relajarse y energizarse.

3 Invitar a familiares a conocer las instalaciones de la empresa, los espacios de trabajo, procesos productivos, y los productos y servicios que comercializan.

4 Sesiones de feedback entre los integrantes del equipo basados en el esquema PCC (Pare, Comience y Continúe). En estas sesiones, el grupo comparte qué cosas tienen que parar de hacer como equipo, cuáles deben comenzar y cuáles continuar porque son beneficiosas.

5 Encuentros grupales donde el jefe del equipo comparte las novedades de la compañía (beneficios a los empleados, acciones de RSE, proyectos especiales). A estas reuniones pueden invitarse a gerentes de otras áreas que compartan con el equipo sus actividades y procesos.

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La limitante a comprar un máximo de u$s 38.000 semanales provocó que cayera de u$s 20 millones a u$s 5 millones la operatoria diaria. Llamados del regulador persuaden a no transaccionar

Nuevo cepo de CNV desplomó volumen negociado de dólar Bolsa

Una de cal y una de arena había provocado en la City la regulación de la CNV que bajaba de dos días a uno el parking para poder comprar dólares en la Bolsa. Esa era la noticia positiva, que estaba arriba de todo, pero abajo de todo en la circular decía que se limitaba a un máximo de 100.000 nominales las operaciones de cable, por lo cual ninguna empresa ni persona podía comprar más de u$s 38.000 por semana a través del contado con liquidación. O sea, para mandar divisas al exterior.
Lo que provocó esta noticia fue una abrupta caída del volumen negociado en el CCL, al descender de u$s 16 millones diarios a u$s 5 millones en el AL30c, que es el ticker del Argentina Ley Local 2030. Pero también provocó una caída en la operatoria del dólar MEP, ya que el AL30D cayó de negociar u$s 30 millones a u$s 20 millones por día.
Pero la caída fuerte estuvo en el AL30C, el Argentina 2030 cable, que cayó de entre u$s 25 y u$s 30 millones diarios, con fuerte presencia oficial suministrando liquidez (el mercado cree que es el BCRA), a u$s 5 millones diarios.
El uso de los AL30, el bono referencia para el cable, colapsó por la normativa, y comenzó a migrar hacia los Globales, GD30, y eso generó el desarbitraje.
Los llamados a los brokers por parte del regulador para persuadirlos a que se limiten a operar dólar MEP y CCL asustaron también a los Alycs que no recibieron los llamados, pero por precaución se abstuvieron de negociar esos títulos. "Por coletazo tuvimos que bajar el ritmo. Nadie quiere tener al regulador en la nuca vigilándote cada segundo, con el riesgo de comerte un sumario y una suspensión por el poder que tiene", se sincera el dueño de una de las grandes sociedades de bolsa, que cambia su anonimato por sus sinceras palabras.
El rulo cablero denominan en el mercado al 2% que se podía llegar a ganar por la diferencia que llegó a haber entre las cotizaciones del dólar MEP (divisas que se compran a través de bonos en el mercado bursátil y quedan en el país) y el contado con liquidación, que siempre es más caro porque son billetes que van a parar directo a cuentas del exterior.
Este desarbitraje se dio porque la regulación sólo afectó a los bonos de ley Argentina, mientras que los globales quedaron libres.
fue utilizado por un bróker en forma masiva a través de un robot, con distintos cuits de clientes (u$s 30 les pagaba a cada uno, y ellos se hacían de u$s 760) hasta agotar el cupo de los u$s 38.000 semanales con cada uno. Dicen que se abusó de la situación entonces el conflicto estalló por los aires.
El regulador no impide que se haga, pero sí pide que no sea de manera masiva, sino sólo con unos pocos clientes, los más importantes, como si fuese una suerte de rulo VIP. Y quienes lo hagan serán monitoreados y auditados con la lupa por parte del regulador.