El Grisham
platense
13-12-11
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Un letrado argentino que lleva su
pasión a las novelas de intriga jurídica.
Mariano Silvestroni es abogado penalista, profesor universitario y escritor. Lleva escritas tres novelas de intriga judicial: El abogado del presidente, El juez federal y Fantasmas de la justicia.
Todas se caracterizan por historias y personajes, que se desenvuelven en el mundo de la Justicia argentina, cuyos secretos más recónditos son sacados a la luz de forma impiadosa. Silvestroni se convirtió así en una suerte de John Grisham local, referencia que recuerda el éxito del reconocido autor estadounidense, cuyas novelas se desarrollan en el ámbito jurídico-criminal de los Estados Unidos.
En el caso del argentino, las historias de El abogado del presidente y El juez federal se suceden dentro del mundillo de la Justicia Federal, con sus coimas, sus funcionarios envilecidos, sus relaciones constantes con el poder político. Fantasmas de la justicia, por su parte, desarrolla una trama en la que se entrelazan diferentes historias marcadas por la desgracia, la corrupción y la venganza. Su personaje principal es Franco Von Klass, un solitario asesino de estafadores que mata para llenar el vacío dejado por la Justicia civil y comercial de la Argentina. Mata por dinero, porque a eso se dedica, pero sólo para impartir justicia en beneficio de esos desamparados a los que la Ley y los jueces desprotegen de forma deliberada.
Los amantes de la intriga
Esa historia se hilvana con otras: Un grupo de abogados corporativos trata de impedir una reforma judicial revolucionaria que consagra juicios orales y públicos para que todas las personas puedan demandar a los poderosos. Mientras tanto, un grupo de financistas usureros meten la cola en millonarios contratos de construcción de viviendas populares y se apoderan de barrios privados para explotar y hacer negociados de todo tipo.
El relato ágil y crudo conforma una trama realista, llena de suspenso, maldad y venganza, que cala hondo en la verdadera naturaleza de quienes detentan el poder en la Argentina.
La lectura del libro permite, además, tomar nota de hechos que no ocupan la atención de la opinión pública, como los actos de corrupción privados que se cometen utilizando cooperativas, sociedades fantasmas y los tan de moda barrios privados, todo ello frente a las narices de una justicia civil y comercial totalmente inoperante, en la que no existen juicios orales, en la que los jueces se dedican sistemáticamente a proteger las formas por encima de la realidad, y en la que hacer justicia es, francamente, imposible. Muchos encontrarán en el relato una explicación a sus males y los motivos por los que el poder político no toma cartas en el asunto.
Los amantes de la intriga judicial disfrutarán de esta novela, alejada de los estereotipos televisivos enquistados en el imaginario popular, y más emparentada con el género de la novela negra, por la catadura moral de sus personajes y por el cuidado realismo del relato.
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14-12-2011 13:48:00Denunciar
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14-12-2011 13:46:35Denunciar
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14-12-2011 13:16:18Denunciar
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