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Balotaje en Brasil: por quién se juega la industria y el 'Wall St' paulista entre Bolsonaro y Lula

En el centro-oeste de la capital paulista se levanta el distrito financiero con colosos como Bradesco, Itaú, BTG Pactual, Google y Facebook. Cómo piensan los 'farialimers' el futuro del país tras esta elección

Emplazado en el centro-oeste de la ciudad de San Pablo se levanta el ‘Wall Street' brasileño, un distrito que reúne a cerca de 2600 empresas, entre ellas, algunos de los colosos del país como Bradesco, Itaú, BTG Pactual, XP Investimentos, J.P. Morgan, Credit Suisse, Google y Facebook y hasta hay presencia argentina. Aquí la pelea electoral entre Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva se sigue con particular interés por el impacto en los planes de negocios para los próximos años, así como las inversiones que ya están en juego.

Como todo en San Pablo, la zona financiera también toma su nombre de la calle de doble mano que la atraviesa, la avenida Brigadeiro Faria Lima o, simplemente, ‘la Faria Lima'. El resto de los paulistas le pusieron un apodo a quienes trabajan en este lado de la ciudad: los llaman farialimers. Y los describen como "yuppies" que viven en un universo propio que mueve cantidades de dinero con las que otros ni siquiera pueden soñar. Algo así como el clasismo de las ruas.

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Balotaje en Brasil: por qué San Pablo definirá la elección

Los últimos en arribar a la vecindad con los edificios de contornos más extravagantes de San Pablo, fueron las start ups y demás firmas de tecnología. Su potencial no deja de explotar desde la pandemia y el mundo que asoma solo significa para ellos nuevos niveles que alcanzar. Pero a la vez, alertan que se ha acelerado el divorcio con los encuadres legislativos en lo que refiere a lo que dictan las leyes y cómo se trabaja en la actualidad.

También operan allí bufetes de abogados y fondos de inversión. No hay grupo del universo de las finanzas brasileñas que no tenga sus propios metros cuadrados en este lugar. Por eso, incluso la consultora Abeceb acaba de abrir su representación en esta zona de San Pablo, como un brazo que operará con el sistema financiero, a cargo de Gustavo Pérego y con el respaldo de profesionales de la banca. "Hoy el mercado te pide eso, no es solo consultoría. Es también implementar y financiar y Brasil es el lugar para hacerlo", explica Pérego a El Cronista.

Qué piden los farialimers

Los farialimers tienen en claro lo que quieren del próximo gobierno brasileño: reformas. Piensan en dos claves mayoritariamente, laboral y tributaria. Pero también demandan una modernización del Estado que no se limite solo a privatizaciones sino a desburocratizar su funcionamiento. Corregir aquellos aspectos que lejos de dinamizar la economía provocan lo opuesto, a su entender.

Eduardo Fayet, investiga los nuevos mercados

"Lo que se precisan son leyes que reestructuren de la manera correcta. Y acompañar esto con una reforma tributaria porque la estructura del país es súper compleja. El esfuerzo impositivo de las empresas ubica al país entre los peores", explica Eduardo Fayet, profesor de Relaciones Internacionales y Gubernamentales de la Facultad Presbiteriana Mackenzie Brasilia (FPMB), especializado en nuevos mercados

Al final del día, saben que todo eso se conecta con la posibilidad de que lleguen más inversiones extranjeras al país, como sugiere a El Cronista un desarrollador de 25 años que se presenta como Cláudio. El joven forma parte del ecosistema de los farialimers con camisas slim-fit que se mueven montados en sus monociclos de luces titilantes a toda velocidad por las ciclovías. 

Lo que se precisan son leyes que reestructuren de la manera correcta. Y acompañar esto con una reforma tributaria porque la estructura del país es súper compleja. El esfuerzo impositivo de las empresas ubica al país entre los peores

Son las cinco de la tarde y Anitta suena de fondo en los afters en los que empiezan a converger quienes trabajan en las lujosas oficinas de la zona, frente al Instituto Tomie Ohtake, quizás la estructura más emblemática del lugar. Comer en esta zona, según la Asociación Brasileña de Bares y Restaurantes, cuesta casi el doble de los 40 a 50 reales promedio en el resto de la Ciudad. También hay opciones más económicas como los carritos con doses de alcohol al paso. 

Acorde a una encuesta de agosto a cargo de FSBPesquisa -por encargo de la Confederación Nacional de la Industria- la infraestructura es la demanda base por parte de los empresarios brasileños a sus candidatos. La logística por hidrovía y las líneas ferroviarias son las que se llevan la peor calificación por oposición a las más ponderadas en la actualidad: la energética, que viene creciendo en el campo de las matrices renovables -con récord de 18 gigabytes en la generación eólica-, las telecomunicaciones y el transporte aéreo

Así y todo, entre el 40 y el 50% estiman que las cosas no cambiarán a futuro, ni para mejor ni para peor. Y por lejos, un 77%, demanda mejores conexiones terrestres en materia de transporte como la principal necesidad de la que debe hacerse cargo el próximo gobierno. Le siguen la transmisión y costo de la energía (40%) y, en el caso de las telecomunicaciones, el desarrollo de señal con la calidad suficiente (52%). 

"Muchos procesos que están ocurriendo ya vienen desde hace tiempo. Es falso que este gobierno aceleró y concretó la logística, principalmente en el sector de las carreteras y las conexiones ferroviarias e incluso en lo que refiere a algunos puertos", asevera el consultor Fabio Saboya ante El Cronista. "Me preocupa que en todas estas obras no hubo participación internacional y no porque las licitaciones no lo permitieran. No hay financiamiento externo y eso responde a la inestabilidad que este Presidente causa", agrega.

Acorde a Saboya, "un banquero que escucha a Bolsonaro y lo que provocan sus declaraciones prefiere operar con México o Chile u otros países emergentes" porque el cálculo se basa estrictamente en el riesgo que contemplan sus inversiones. "Puede que no le guste (otro gobierno) pero sabe cuáles son las reglas de juego en esos lugares. Con Bolsonaro no hay previsibilidad y eso incrementa el riesgo del país para los inversores", indica.

Y aclara que no busca hacer campaña por el PT, sino que se trata de términos pragmáticos: "Lula ya está clasificado a nivel internacional. Mientras que con este gobierno Brasil pierde oportunidades frente a otros países que están captando las inversiones. No existe infraestructura sin dinero y Brasil no tiene dinero para financiar esas infraestructuras salvo por unos pocos grupos privados".

Entre el 40 y el 50% estiman que las cosas no cambiarán a futuro, ni para mejor ni para peor, en lo que refiere a la inversión en infraestructura. Por lejos, la demanda de mejores conexiones terrestres en materia de transporte es la principal necesidad hoy entre los y las empresarias consultadas


Cuáles son las prioridades para Brasil

El respaldo en el distrito financiero a uno u otro candidato no es tan explícito como sucede con los empresarios de los agronegocios en Brasil, eso es claro. Tampoco es una voz homogénea. Hay quienes también manifiestan dudas sobre "el intervencionismo" de un futuro gobierno de Lula. Aunque todos se muestran bastante prudentes al hablar. Prudentes y escépticos.  

En gran medida, estas diferencias parecen responder a la situación de cada sector. Las inversiones en infraestructura y logística en Brasil han perdido atracción entre los capitales internacionales. Las razones son múltiples y complejas: hay un contexto internacional que alimenta esa turbulencia en todo el hemisferio norte, con Europa atravesada por la guerra y Estados Unidos escalando en su tasa de interés, alentando la repatriación de estos fondos. Pero luego está la variable de la polarización local que tampoco ayuda para allanarle un camino a Brasil.

Fabio Saboya, consultor en temas de logística

Desde que se lanzó a la campaña, hubo contactos de Lula da Silva con varias de estas empresas que están detrás de ambiciosos proyectos como el Puerto de Santos o el aeropuerto internacional de Viracopos, en Campinas, dentro del estado de San Pablo. También hay un plan de inversión de 20 millones de dólares de GRU Airport, la administradora del Aeropuerto Internacional de San Pablo en Guarulhos, para ampliar y optimizar el parque logístico de la Terminal de Carga. 

Pese a ello, gran parte de estos desembolsos están en stand by, a la expectativa, indica Saboya. Y otras grandes licitaciones fueron devueltas de sus ganadores porque no pudieron conseguir el financiamiento. "Los bancos locales están fuertes pero los costos de líneas de crédito extranjero son más baratos y de mayor plazo", detalla el consultor.

Brasil siempre se caracterizó por tener una política diplomática abierta a todos y en el último tiempo el país ha tenido problemas a partir del perfil de los gobernantes por la imagen y la forma de pensar

Fayat suma, por su lado, que lo que le falta hoy a Brasil es "una estrategia de relacionamiento internacional de negocios. Brasil siempre se caracterizó por tener una política diplomática abierta a todos y en el último tiempo el país ha tenido problemas a partir del perfil de los gobernantes por la imagen y la forma de pensar". Puntualiza en el capítulo ambiental como uno "en el que Brasil se ha posicionado mal durante el último tiempo y esto demanda un nuevo eje estructural para generar comercio y negocios, sin cuestiones ideológicas".

En un mundo necesitado de energía y alimentos, las energías renovables, el hidrógeno verde y los biocombustibles representan oportunidades para el gigante sudamericano, indican los especialistas. Al igual que la tecnología y la innovación.

El Instituto Tomie Ohtake, uno de los edificios más emblemáticas de la zona, al que aportan las grandes firmas

"Brasil puede ser un gran laboratorio en este campo. Tenemos mucha experiencia y se ha avanzado también en el área de la salud y de movilidad. Pero necesitamos de proyectos muy grandes de inversiones ferroviarias debido a las distancias extensas y la dispersión de algunos sectores. Y esto es clave para que Brasil se desarrolle de manera adecuada".

Alcohol al paso, junto a las modernas oficinas de Faria Lima

Tanto Saboya como Fayet coinciden en que todo este impulso puede suceder si se constituye una alianza duradera entre Estados -a nivel federal y local- articulado con la iniciativa privada para concretar un proyecto moderno. Un punto contra el que atenta la polarización política. Y ponen el foco además en otro aspecto: la consolidación de un mercado local lo suficientemente robusto para acompañar otro campo en el que Brasil ha avanzado mucho el último tiempo, el de las comunicaciones.

"Falta mucho aún. La implementación del 5G demanda mucha infraestructura y eso no es simple, va a llevar un tiempo -comenta Fayet-. Pero además está relacionado con la posibilidad de consumir por parte de la población y esto se conecta con atender la cuestión de la pobreza y la posibilidad de reconquista de la clase media brasileña. Brasil no podrá consolidarse como un país en desarrollo de manera estructural sin resolver antes el problema de la desigualdad y la pobreza".

Como en todo San Pablo, los farialimers no son los únicos habitantes del distrito financiero. A su alrededor, las calles se ven empobrecidas. La modernidad convive con la exclusión social como dos rostros de la distribución desigual que confluyen al término de la jornada laboral. Solo que unos se vuelven a sus casas en el metro, apurando el paso antes que caiga la noche, y los otros se van en Uber o en sus monociclos eléctricos de luces titilantes. 

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