

Los ministros de Finanzas de la zona euro acordaron ayer un rescate de 130.000 millones de euros para Grecia, luego de forzar a Atenas a comprometerse con impopulares recortes y a tenedores de bonos privados a aceptar mayores pérdidas. Los ministros de Economía de la UE acordaron también ayer conceder a la eurozona el poder de vigilancia reforzada sobre socios en dificultades, una medida que apunta a Grecia.
Con esta decisión, que profundiza lo que medios internacionales calificaron como un nuevo Tratado de Versailles, por el inusual costo soberano para Atenas, la UE podrá realizar un control trimestral de aquellos de sus socios bajo vigilancia reforzada, para monitorear sus problemas macroeconómicos.
El complejo acuerdo entre Grecia y los ministros de la eurozona alcanzado en negociaciones durante la noche compra tiempo para estabilizar al bloque monetario de 17 países y fortalecer sus cortafuegos financieros, pero deja profundas dudas respecto a la capacidad de Grecia de recuperarse y evitar caer en cesación de pagos en el largo plazo. Expertos no descartaron que el país helénico pueda necesitar ayuda adicional. Tras 13 horas de negociaciones, los ministros acordaron medidas para bajar la deuda de Grecia a cerca de un 120,5% del Producto Interno Bruto para el 2020, levemente por encima de la meta inicial de 120%. Hemos alcanzado un acuerdo amplio sobre el nuevo programa de Grecia y sobre la participación del sector privado que llevará a una significativa reducción de la deuda de Grecia (...) para asegurar el futuro de Grecia en la zona euro, dijo Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo de ministros de Finanzas, en una conferencia de prensa. Grecia estará bajo vigilancia permanente por parte de una mayor presencia europea en terreno y tendrá que depositar fondos en una cuenta especial para garantizar los pagos de su deuda. Al acordar que el Banco Central Europeo distribuirá sus ganancias por las compras de bonos y que los tenedores de bonos privados aceptarán más pérdidas, los ministros encontraron los caminos para reducir la deuda griega a un punto que debería asegurar el financiamiento del Fondo Monetario Internacional. Los rendimientos de bonos italianos y españoles cayeron en medio del alivio entre los inversores de que se evitó una amenaza al resto de la zona euro, aunque las expectativas de un acuerdo ya habían sido mayormente incluidas en los precios en los mercados bursátiles y cambiarios.
Es un resultado importante que retira los riesgos inmediatos de contagio, dijo el primer ministro italiano, Mario Monti, en una rueda de prensa.
Se evitó un escenario de pesadilla, dijo el ministro de Finanzas de Grecia, Evangelos Venizelos, en Atenas. Es quizás el (acuerdo) más importante en la historia de Grecia de la posguerra, agregó.
Aunque el acuerdo da tiempo para que la zona euro establezca nuevas medidas contra la crisis en los próximos meses, significa que Grecia no registrará crecimiento económico en años.
Las medidas de austeridad griegas son profundamente impopulares entre su población y mantienen bajo presión a sus políticos, que se enfrentarán en elecciones en abril.
Nuevas protestas en las calles podrían poner a prueba el compromiso de los políticos para recortar salarios, pensiones y empleos.










