La economía de la Eurozona se contrajo en el último trimestre de 2011 por primera vez en casi tres años, con una retracción de 0,3% ante el trimestre anterior, como consecuencia de los duros planes de ajuste aplicados por algunos países para frenar los altos déficits y la desconfianza generada por la crisis de deuda.

Italia, Holanda y Bélgica entraron oficialmente en recesión al cumplir dos trimestres consecutivos de caída de sus economías, sumándose a Grecia y Portugal, mientras la mitad de los 17 países que comparten el euro registraron tasas negativas de crecimiento en el último trimestre de 2011.

A Europa como un todo no le fue mejor. La oficina de estadística europea, Eurostat, informó ayer que el Producto Bruto Interno (PBI) de la Unión Europea (UE) también retrocedió 0,3% en la misma comparación.

La contracción de la economía en la Eurozona fue la primera desde el segundo trimestre de 2009 y siguió a un débil crecimiento de 0,1% en el tercer trimestre de 2011, según los datos de Eurostat. La recaída dejó a Europa al borde de la recesión.

La economía del viejo continente se vio sacudida por la profundización de la crisis de deuda, que amenazó extenderse a economías grandes, especialmente la de Italia, que en noviembre pasado parecía encaminarse a recibir un rescate financiero como los que auxiliaron a Grecia, Irlanda y Portugal.

Pese a la retracción del último tramo del 2011, la actividad económica registró crecimiento en la comparación anual, tanto en la Eurozona (+0,7%) como en la UE (+0,9%), aunque moderado. El PBI de los países del euro había registrado un avance de 2,4% anual a comienzos del año.

La economía alemana, que representa un tercio del PBI de la Eurozona, se contrajo 0,2% en el último trimestre de 2011, pero avanzó 3% en todo el año. Analistas sostienen que la debilidad en el último tramo del ejercicio pasado en la locomotora europea se debió a un retroceso en el comercio internacional y una reducción del consumo, pero que no corre el riesgo de recesión como sus socios del euro.

El PBI italiano cayó 0,7% en octubre-diciembre pasado, tras el retroceso de 0,2% del trimestre anterior. Impactó con fuerza en la tercera economía de la zona euro el ajuste implementado para reducir la brecha fiscal, con un programa de austeridad puesto en marcha en diciembre por 20.000 millones de euros, a lo que se sumó una suba de impuestos.

La retracción económica en Holanda también fue de 0,7% en el último trimestre, después de haberse contraído 0,4% en el anterior.

El dato positivo llegó desde Francia, con un crecimiento económico de 0,2% en el trimestre analizado, una décima menos que en el precedente, impulsado por la demanda interna y el comercio exterior. En 2011, el PBI francés subió 1,7%, por encima del 1,4% de 2010.

Los expertos esperan que la economía europea vuelva a retraerse en los primeros meses de 2012. Seguramente veremos otra contracción en el primer cuarto (del año) con lo que técnicamente la Eurozona estará en recesión, dijo Christopher Weil, analista de Commerzbank, a Bloomberg, aunque destacó que seguirá a ese escenario una ligera recuperación.

El debilitamiento de las economías europeas contrasta con el desempeño en Estados Unidos, que tuvo una gradual recuperación de la actividad en el último año y una baja del desempleo. La economía estadounidense creció 0,7% en el cuarto trimestre, según datos de Eurostat.

En 2011, la Eurozona creció 1,5% y la UE se expandió 1,6%.