

Han sido necesarias dos elecciones, semanas de discusiones entre partidos e innumerables presiones externas, pero, tras mes y medio de incertidumbre, Grecia cuenta con un gobierno encabezado por el líder conservador y vencedor de los comicios del domingo pasado, Antonis Samaras, quien ayer juró como primer ministro ante el presidente griego, Karolos Papulias, y el arzobispo de Atenas y primado de Grecia Ieronimos II.
Samaras, un economista educado en Harvard y proveniente de una prominente familia griega, encabezará una alianza entre su partido Nueva Democracia, los socialistas de Pasok (ambos han dominado la política desde 1974) y la izquierdista democrática (Dimar).
Soy totalmente consciente de lo crítico que es este momento para nuestra nación y estoy listo para asumir la tarea, dijo Samaras a la prensa tras su jura ante los sacerdotes ortodoxos. Las negociaciones con los dos socios se prolongaron durante tres días, pero finalmente ND logró el apoyo tanto del Pasok (necesario para sumar los escaños suficientes en el Parlamento) como de Dimar, esencial para dar una mayor legitimidad al gabinete de coalición.
De este modo, el nuevo Ejecutivo contará con 179 de los 300 escaños del Parlamento (129 de ND, 33 de Pasok y 17 de Dimar), aunque las dos formaciones menores no se involucrarán totalmente en el nuevo gobierno.
La lista completa de ministros no ha sido aún desvelada, algo que podría ocurrir hoy, pero los medios griegos dan por seguro que el nuevo gabinete tendrá un claro componente técnico. De hecho, el nombre más escuchado para dirigir el importante Ministerio de Finanzas es el de un banquero privado, Vassilis Rapanos, presidente del National Bank.
Una de las principales y primeras tareas de Samaras será renegociar las severas medidas de austeridad contempladas en el memorándum firmado por el anterior gobierno de Lukás Papadimos con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a cambio de un préstamo de 130.000 millones de euros.
Esta fue una de las principales promesas electorales de ND, así como de Dimar de hecho rechaza el memorándum y, en menor medida, también del Pasok. El líder del Pasok propuso crear un equipo fuerte encabezado por una personalidad respetada internacionalmente para que renegocie con Bruselas los términos pactados. Los conservadores consideran que ahora, tras la llegada al poder en Francia de François Hollande y el rescate a la banca española con condiciones menos duras de las impuestas a Grecia, existen más posibilidades de forzar una renegociación. Sin embargo, la izquierda radical de Syriza, el segundo partido más votado en las elecciones del domingo, denunció que el nuevo gobierno está formado por las fuerzas responsables de servir a las políticas neoliberales y antisociales.
La canciller Angela Merkel llamó a Samaras para desearle suerte y éxito en la difícil tarea que tiene por delante y para invitarlo a Berlín, de acuerdo a un portavoz del gobierno alemán.
Funcionarios de la UE han indicado que podrían hacerse algunos ajustes al programa, retrasado en sus metas.
El rescate ha mantenido a Grecia en el euro a cambio de fuertes recortes al gasto y los salarios, que han llevado el desempleo a un máximo histórico y profundizaron la recesión, que se encuentra en su quinto año.










