

Los griegos están sacando sus euros de los bancos por temor a que el país abandone la moneda común, pese a la declarada decisión de las potencias europeas, Alemania y Francia, de que harán esfuerzos para mantener a Atenas en la unión monetaria. En tan solo un día, los ciudadanos del país heleno retiraron ahorros de los bancos por cerca de 800 millones de euros (u$s 1.000 millones), según confirmó ayer el propio presidente Karolos Papoulias, citando una minuta del Banco de Grecia.
La situación de los bancos es extremadamente difícil. No hay pánico, pero sí un gran temor que podría convertirse en pánico y la capacidad de resistencia de los bancos es muy limitada en estos momentos, dijo Papoulias a los líderes políticos presentes en una reunión de emergencia, citando textualmente el informe que minutos antes le había acercado el presidente del Banco de Grecia, George Provopoulos. Las retiradas de fondos podrían acelerarse en un futuro, agregó.
Fuentes dijeron que el Banco Central Europeo detuvo sus operaciones de crédito a algunos bancos griegos debido a que no han sido recapitalizados exitosamente. Las fuentes no nombraron a los bancos, que serían cuatro, pero dijeron que tenían que ir al Banco de Grecia por asistencia de liquidez de emergencia. El BCE lo confirmó posteriormente.
La incapacidad de los partidos políticos de formar gobierno dejó al país al borde de una caída en default y la posterior salida de la zona euro.
Ha habido un repunte en la salida de depósitos desde Grecia y creo que se podría estabilizar una vez que se instale un nuevo Gobierno, si ese Gobierno reafirma su intención de mantenerse en la zona euro, dijo el director del Instituto de Finanzas Internacionales (IFI), Charles Dallara, quien encabezó las negociaciones de los acreedores privados para el canje de deuda.
El daño para el resto de Europa si Grecia abandona la zona euro sería algo entre catastrófico y el Apocalipsis, advirtió.
El fracaso en las negociaciones de Papoulias para evitar una repetición de los comicios arrastró a los mercados financieros globales, donde los precios de las acciones y otros activos de riesgo se fueron a pique. Los inversionistas volaron para refugiarse en dólares y en los seguros bonos alemanes, mientras que el euro perdió casi un punto hasta un mínimo de cuatro meses por debajo de u$s 1,27 antes.
Los rendimientos de los bonos españoles e italianos se dispararon, mientras que el índice referencial de acciones europeas cayó a su menor nivel del año.
Papoulias nombró ayer al presidente de la Corte Suprema, Panagiotis Pikrammenos, como primer ministro interino hasta las nuevas elecciones, fijadas para el 17 de junio.
Autoridades de los estados de la UE y del BCE han advertido que detendrán el dinero que Atenas necesita para mantenerse a flote si el nuevo Gobierno ignora el plan de rescate y el ajuste que esto conlleva.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, dijo ayer que el pueblo griego tiene en sus manos el poder de votar la permanencia en el euro. Pero muchos electores creen que podrán permanecer en el euro sin cumplir las condiciones impuestas por los rescates, como aseguró Alexis Tsipras, líder del partido izquierdista Syriza, que llega a las nuevas elecciones como favorito.










