

El petróleo subió ayer a un máximo de nueve meses, después de que Irán amenazó con cortarle el suministro de crudo a otros ocho países europeos, además de Francia y Gran Bretaña, en represalia por las sanciones impuestas por Occidente ante la negativa del régimen de Teherán de ponerle fin a su plan nuclear.
En Occidente sospechan que el plan nuclear, que Teherán asegura sólo tiene fines pacíficos, en realidad esconde la intención de fabricar armamento nuclear.
Los futuros del crudo de Estados Unidos (WTI, de referencia para la Argentina) para entrega en marzo, que venció al final de la sesión de ayer en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYSE), subió a un máximo de nueve meses, ganando u$s 2,60 a u$s 105,84 por barril.
En este marco de alta tensión geopolítica y de nerviosismo de los inversores, los mayores compradores de crudo iraní en Asia tomaron medidas para reducir las importaciones desde la república islámica antes de que entren en vigor las sanciones más estrictas de Occidente. China, India y Japón que normalmente compran cerca de la mitad de las exportaciones de Irán planean reducir sus compras de crudo iraní en un 10%, dijeron varias fuentes a Reuters.
Irán es el cuarto productor de petróleo en el mundo.
Ver FT, pág. 14










