El apoyo al gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, cayó ocho puntos porcentuales entre marzo y principios de junio y se sitúo en 55%, mientras que la tasa de aprobación personal de la mandataria cayó del 79% a 71%, según un sondeo difundido ayer por Instituto Ibope, encargado por la patronal Confederación Nacional de la Industria (CNI). La medición fue realizada entre el 8 y 11 de junio, por lo cual no llegó a medir el impacto de las protestas generalizadas que estallaron en el país esta semana.