

n Los líderes del G-8 acordaron ayer celebrar conversaciones de paz lo más pronto posible para poner fin a la guerra en Siria mediante un proceso que termine en una transición democrática y se comprometieron a dedicar otros u$s 1.500 millones de ayuda humanitaria para las víctimas de la guerra civil que en ese país del Medio Oriente que ya dejó 93.000 muertos según la ONU. El comunicado final sobre Siria no explicitó cuál debería ser el rol futuro de Al Assad en esa transición democrática, debido a que el presidente ruso, Vladimir Putin, resistió los intentos de los demás líderes de convencerlo de la necesidad de que el mandatario sirio salga del poder.










