
Aunque aún es difícil por lo prematuro determinar responsabilidades, como salió a reclamar el Gobierno a través del secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, la tragedia en la estación Once puso al descubierto un modelo de gestión ferroviaria polémico desde sus orígenes, en 2003; debilitado por su la calidad de sus prestaciones y casi sin aire para continuar de la misma manera de aquí en más.
La política del kirchnerismo con los trenes fue perfectamente coherente con la lógica de gestión del matrimonio K. En lo económico, el Estado aportó cada vez mayores volúmenes en subsidios para mantener el boleto bajo. Lo logró.
La deuda pasa por otras cuestiones que tienen que ver directamente con la letra del contrato de concesión: seguridad y calidad. Cualquiera que utilice los vagones del ex Sarmiento puede argumentar que no hay nada de eso sobre las vías.
El esquema se cierra con una tercera pieza clave y tradicional en la kirchnerista del empresariado: un hombre de negocios allegado al poder. Ese es Claudio Cirigliano, el hombre fuerte del cuestionado sistema ferroviario metropolitano.
Todos los comentarios
Usuario Invitado
23-02-2012 01:45:29Denunciar
Usuario Invitado
22-02-2012 23:58:33Denunciar
Usuario Invitado
22-02-2012 19:32:03Denunciar