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Hay cada vez más productos para celíacos pero son casi 150% más caros

En los últimos seis años la cantidad de alimentos y bebidas con etiquetado TACC (aptos para celíacos) pasó de 1400 a más de 10.000. También surgieron tiendas especializadas como panaderías, casas de pastas y restaurantes libres de gluten. Sin embargo, llenar el changuito siendo celíaco cuesta más del doble

Hay cada vez más productos para celíacos pero son casi 150% más caros

En Argentina, se calcula que el 1% de la población padece celiaquía, y casi un 10% tiene algún tipo de intolerancia al gluten. Esto conforma un mercado de más de 500.000 personas que crece de la mano de los avances en la detección de este trastorno y una propensión cada vez mayor a una alimentación saludable.

Acompañando esta tendencia, la cantidad de alimentos y bebidas con etiqueta TACC (libres de trigo, avena, cebada y centeno) pasó de 1400 en 2009, a los más de 10.000 actuales. Hoy existen en el mercado desde premezclas para pizzas, hasta fideos, panificados, galletitas, snacks y cerveza (en base a sorgo, maíz, arroz o quinua). Sin embargo, los productos para celíacos son en promedio, un 140% más caros, según un relevamiento de la consultora Tomadato Auditores de Mercado, que comparó una serie de alimentos (harina leudante, spaghettis, galletitas), y encontró diferencias de entre un 20 y un 300% entre los etiquetados sin gluten y los convencionales.

A pesar de que una veintena de productos aptos para celíacos fueron incluidos en el programa Precios Cuidados, las diferencias subsisten, básicamente por los mayores costos de producción y de traslado de estos alimentos. Para empezar, "su producción debe hacerse en líneas o plantas separadas de las convencionales, ya que si se comparte el espacio, puede haber una contaminación cruzada con otros alimentos que contengan TACC", señala Mercedes Nimo, subsecretaria de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria.

Y por otra parte, dado que se trata de productos de nicho, que generalmente se comercializan en pequeños almacenes y dietéticas, o en grandes hipermercados que cuentan con góndolas exclusivas, el costo logístico aumenta.

No obstante, a medida que más empresas y consumidores optan por producir y comprar estos productos, los costos tienden a bajar. Actualmente hay 650 empresas que elaboran alimentos sin TACC -según datos de Agroindustria-, y la mayoría son pymes. Pero también grandes compañías como Molinos, Mondelez o Arcor han desarrollado líneas propias de productos en base a arroz y sin gluten.

"Argentina es uno de los países con mayor innovación en productos para celíacos", afirma Nicolás Apro, director del Centro de Cereales y Oleaginosas del INTI, organismo que desde hace 60 años promueve la transferencia tecnológica hacia la industria. "No sólo porque nuestro etiquetado es más exigente que el de la Unión Europea (para obtener el sello sin TACC los productos argentinos deben acreditar menos de 10 ppm -partes por millón- de gluten, cuando en Europa se aceptan hasta 20 ppm), sino por la variedad de productos desarrollados.
Como ejemplo, Apro cita el caso de la firma agropecuaria Lipa Hue, de Balcarce, Buenos Aires, que desarrolló harinas, cereales y fideos en base a trigo sarraceno, una variedad de cereal apta para celíacos y de alto valor nutritivo por su contenido de vitaminas, magnesio, fósforo y hierro.

En los últimos años, también surgieron productos de higiene como champúes (el cabello debilitado es uno de los signos de la celiaquía), y comercios especializados como restaurantes, panquequerías y panaderías libres de gluten. La panadería y confitería Sabores de Hogar, en la ciudad de Pergamino, fue la primera en su tipo en el país. Allí se venden panes, facturas, pre pizzas, masas, bizcochos y pastas frescas artesanales y sin gluten. "Nos hacen pedidos desde Rosario y otras ciudades cercanas", cuenta Laura Navarro, la titular del comercio que incursionó en el tema cuando a su hija le diagnosticaron celiaquía y esto cambió el régimen alimentario de toda la familia.