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Tecnología sin luz

La última edición de la revista ‘Information Technology’ muestra cómo el riesgo de una crisis eléctrica obliga a las compañías a proteger los sistemas que mueven sus negocios. Un corte de doce horas costaría 7 millones de pesos a empresas como la b

El peligro está latente. Si el efecto rebote de la economía se consolida, la red energética podría llegar a una situación límite. “Si se mira hacia atrás, la demanda venía creciendo en forma sostenida, salvo en 2002 que cayó por debajo de lo normal. Este año está creciendo a un promedio del 8% mensual, pero no es parejo en todas las zonas. La demanda se relocaliza y puede colapsar alguna línea dejando sin electricidad a una región”, explica Ernesto Badaraco, presidente de Ageera, la asociación que nuclea a las generadoras.

Así, la racionalización eléctrica y los cortes programados pueden volverse una realidad en poco tiempo. “No se sabe a ciencia cierta cuánto es real y cuánto es lobby. Se mezcla la presión para aumentar tarifas y la desinversión que hubo en los últimos años a causa de la recesión. La pregunta del millón es cuándo va a pasar algo y qué magnitud tendrá”, dice Norberto Galarraga, gerente de Sistemas de Grupo Peñaflor. El ejecutivo estima pérdidas de 7 millones de pesos si hay un apagón de más de medio día en la época de vendimia.

Y, aunque las partes hayan intentado bajar el tono del conflicto, para las empresas el problema ya está planteado y debieron reacomodarse invirtiendo en equipos de protección para sobrevivir a un verano cuya oferta energética está con pronóstico reservado.

No hacerlo se puede pagar caro. Por ejemplo, a la empresa de logística SAF, un corte de luz le quemó un servidor. “Por suerte, teníamos un backup en Qwest, un centro de datos en Estados Unidos. Un corte grande de Edesur que duró sólo unas horas pero fue bastante brusco, nos inutilizó un equipo y lo quemó. Hicimos el reclamo legal pero, según la empresa, el problema se produjo por un sabotaje”, dice Leandro Rey Iraola, director de SAF, compañía que factura

$ 12 millones anuales. El esquema de backup, permitió a la compañía seguir haciendo negocios, así la pérdida económica se limitó al costo del servidor: unos u$s 6.000.

Sin pánico pero con cautela, los gerentes de Sistemas locales se preparan para proteger su infraestructura de misión crítica de cortes inesperados. Un movimiento de defensa silencioso que hizo crecer un 25% las ventas de los fabricantes de equipos de prevención de fallas energéticas y generó ingresos por u$s 3 millones para algunos data centers locales. Pero la falta de electricidad (algo impensable en pleno siglo XXI) no deja a nadie totalmente seguro. Cuando el norte de Italia sufrió un apagón, no se salvó ni un centro de recuperación de desastre de IBM. La falla en ese complejo afectó a una planta de Nestlé en Perugia que dejó de funcionar durante 3 días.

¿Cómo pasar este verano? Las compañías exitosas son las que piensan en una gestión integral de riesgo y no en un plan de contingencia para una determinada falla, afirma María Luisa Kun, directora de Investigaciones de Gartner Group. Según ella, más allá de cualquier hecho externo o interno, la empresa tiene que seguir funcionando siempre que se lo considere necesario para su posicionamiento en el mercado. Y opina que algunas empresas aún deben incorporar el concepto de continuidad de procesos de negocio.