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Nuevos pretendientes entre los grandes grupos energéticos, tras el divorcio Sibneft-Yukos

Una vez rotas las conversaciones de fusión entre Sibneft y Yukos, los grandes grupos energéticos llaman a la puerta de ambas compañías. Se asegura que tanto ExxonMobil, la mayor petrolera mundial, como ChevronTexaco, su rival estadounidense, están interesadas en un acuerdo con Sibneft, compañía controlada por el multimillonario oligarca ruso Roman Abramovich.

Sibneft fue, antes de acordar unirse con Yukos, una de las compañías rusas más cortejadas. Se rumorea que Abramovich pretende vender sus activos rusos para evitar el riesgo-país que ahora se asocia a su fortuna. Total, el grupo energético francés, que también trató de firmar un acuerdo con la petrolera antes de su fusión con Yukos, sigue interesada, según fuentes de la compañía.

El fracaso de la fusión, valorada en u$s 11.000 millones, es el resultado directo del ataque contra Yukos y el arresto de su principal accionista y hasta recientemente, máximo ejecutivo, Mijail Khodorkovsky.

Abramovich canceló su acuerdo con Yukos después de que Khodorkovsky, que permanece detenido a la espera de juicio, rechazase sus intentos para hacerse con el control de la compañía resultante de la fusión.

Para dar marcha atrás en la fusión, que de hecho ya se había formalizado, Abramovich deberá devolver u$s 3.000 millones en efectivo y u$s 8.000 millones en acciones de Yukos. La petrolera, a su vez, le devolverá el 92% de las acciones de Sibneft. Sin embargo, se cree que Yukos exigirá una u$s 1.000 millones a Abramovich.