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Nuevos paros frenan la producción automotriz

El sindicato comenzó a realizar extensas asambleas que frenan la producción, por falta de respuesta a los reclamos salariales. En Ford ya se perdieron 1.200 vehículos

El sindicato de mecánicos (Smata) volvió a paralizar la producción en tres terminales automotrices ante la falta de avances en las negociaciones salariales con las empresas. En forma de extensas asambleas por turno, los trabajadores redujeron casi en su totalidad la actividad en las plantas de Ford, en General Pacheco (donde el conflicto detuvo hasta ahora la salida de 1.200 vehículos) y de Volkswagen (Pacheco y Córdoba), y en menor medida en la de Daimler Chrysler, ubicada en González Catán.

El sindicato que lidera José Rodríguez retomó las medidas entre este lunes y ayer, en tanto que para hoy se prevé que continuarán tras haber fracasado anoche las negociaciones que ambas partes mantuvieron en el Ministerio de Trabajo. En la cartera laboral informaron que para hoy fue convocada una nueva audiencia de conciliación y dijeron que no se descarta dictar una conciliación obligatoria en caso de prolongarse el conflicto.

Los delegados de Smata reclaman un salario básico de $ 2.000 para las categorías intermedias y la apertura de las negociaciones para el resto de las escalas. La semana pasada se logró un acuerdo con las autoridades de General Motors para elevar el básico a $ 1.930 y sumar 7,5% en concepto de productividad, por lo que desde entonces el conflicto quedó limitado a las otras tres empresas en las que actúa el sindicato.

A principios de mes los trabajadores de las cuatro terminales realizaron paros parciales y progresivos durante dos días hasta que intervino Trabajo y propuso, para encauzar las negociaciones, una tregua que venció el viernes pasado. Fuentes de Smata comentaron que desde el lunes comenzaron asambleas informativas por turnos y por sectores y admitieron que en esos períodos se dificulta la producción.

El director de Relaciones Institucionales de Ford, Jorge Dinucci, se quejó de que el accionar sindical “perjudica seriamente la producción de la empresa, tanto en el abastecimiento del mercado local como en los compromisos de exportación”. El portavoz de la firma que lidera Ted Cannis afirmó que los mercados externos “se ganan con mucho esfuerzo y hay que mantenerlos”, y advirtió que si se prolonga el conflicto “pueden ponerse en riesgo”.

Dinucci calculó que desde que arrancó el conflicto, a principios de mes, “se perdieron entre 1.200 y 1.500 vehículos, a razón de 300 unidades diarias”. El directivo dijo que el objetivo de la firma es “continuar con la producción hasta que se logre un acuerdo” con Smata. La intención de las empresas es que la cartera laboral vuelva a imponer la conciliación obligatoria para mantener las plantas en marcha mientras duren las negociaciones.

La discusión de ayer en Trabajo se prolongó por varias horas. La viceministra del área, Noemí Rial, y el director nacional de Relaciones del Trabajo, Jorge Schuster, se turnaron para mediar entre los empresarios automotrices y los representantes gremiales. Para hoy intentarán lograr el acuerdo que no se pudo alcanzar anoche y que también necesita el Gobierno, por tratarse de una de las industrias más dinámicas de la economía.