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El mercado entre privados, la cuenta pendiente

Aún sin norma que reglamente sus pautas, los intercambios entre generadores, off-takers y traders, sin mediación del Estado, todavía no es una realidad para las renovables. Perspectivas de referentes del sector, en el marco de la edición local de Energyear Conosur.

El mercado entre privados, la cuenta pendiente

Pasada la euforia por el éxito cosechado en las primeras rondas licitatorias del Plan RenovAr, la otra cara de esta moneda -aquella que busca generar mecanismos para que los grandes usuarios de la Argentina puedan abastecerse del 8% de energía renovable que la Ley 27.191 les exige para fin de año- está a la espera de definiciones. Se trata, ni más ni menos, que del mercado entre privados que tanto potencial pareciera tener en el país, pero que requiere de algunas resoluciones gubernamentales para poder comenzar a funcionar.

En este marco, la edición local de Energyear Conosur (una serie de eventos que recorre las principales ciudades de América latina, reuniendo en un mismo foro a los actores más importantes del sector energético, y tomando como base temáticas políticas, industriales, financieras y tecnológicas) convocó, el pasado 10 de mayo en el Hotel Madero de Buenos Aires, a cinco representantes de algunas de las aristas que este mercado posee.

Así, a la mesa de discusión de este tema se sentaron Juan Bosch, presidente del trader SAESA; Gabriel Vendrell, director Energía del gran usuario Aluar; José Luis Morea, gerente de Planeamiento Estratégico de Central Puerto, el mayor generador de energía térmica de la Argentina, que cuenta con proyectos adjudicados en las rondas RenovAr 1 y 1.5; Julia Irene Carruthers, gerente de la Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica de la República Argentina (Agueera); y Mariana Schoua, presidente del generador Orazul Energy Argentina.

"Solo hace cuatro o cinco años que están prohibidos los contratos entre privados, que dan una flexibilidad -de todo tipo- que el Estado no puede proveer", recordó la última. Y continuó: "Entendemos que el Gobierno está tendiendo a que los contratos que se hacen con Cammesa empiecen a liberalizarse y se hagan entre privados directamente. Estamos de acuerdo".

Ahora bien, añadió Schoua, dentro del marco que hoy existe, "no está claro cómo van a hacer para pagar esa energía ni a qué precio". Dicho de otro modo, "el gran consumidor no puede comparar ni en función de precios ni plazos". Por lo que, cerró, "hay un montón de definiciones que se necesitan de Cammesa para que los privados puedan proponer una mejora", esto es, una oferta que pueda ser superadora.

 

Normativa faltante

En esta línea, uno de los grandes vacíos con los que se topan quienes quieren incursionar en el mercado renovable de privados es la falta de determinadas resoluciones estatales que den marco a los potenciales intercambios, en que se especifiquen cuestiones vinculadas a, por ejemplo, precios y plazos. Esta es una de las cuentas pendientes que el Ministerio de Energía y Minería, al día de hoy, aún no saldó.

"La normativa -hoy, faltante para los grandes usuarios- tiene que ser compatible con la compra del otro 92% de energía", reflexionó, al respecto, Carruthers, al tiempo en que coincidió con el resto de los participantes del encuentro en que hay una necesidad de planificación de largo plazo y "empezar a discutir los costos adicionales de la energía".

En lo que hace al precio específicamente, Morea puso el acento en que es menester considerar los costos verdaderos de las energías renovables. En este sentido, apuntó que, al precio de u$s 59 Mw/hora para proyectos solares -que fueron adjudicados en el RenovAr-, hay que sumarle los beneficios fiscales y los integration costs. Ello llevaría a estas fuentes a aproximadamente u$s 95 Mw/hora, lo que las equipararía con otras convencionales.

A esto, Bosch aportó: "Si transparentamos los costos reales de la energía, se van a abrir oportunidades de negocio".

 

El intercambio que no es

"Este mercado en ciernes efectivamente, hoy, no existe", sentenció, también, el presidente de SAESA. "Tiendo a pensar que el tema central está en la alocación de responsabilidades", reflexionó en torno al por qué de tal situación.

Desde su perspectiva, la Argentina debe retornar al mercado total. "Hay que tener estas clarificaciones y que los privados puedan hacer sus contratos. ¿A qué plazo? Al que quieran. El precio y plazo debe ser definido por ellos", expresó, aunque reconociendo la dificultad que conllevaría articularlo. "Tiene que haber pocas reglas y dejar a los privados jugar. Necesitamos miles para el desarrollo del mercado, pero lo más interesante es que están ahí. Hay 8.600 grandes usuarios en el país y muchos traders que están ahí", completó.

Se trata, en palabras de Morea, de "ir cada vez más cerca de la Ley 24.065 (de generación, transporte y distribución de electricidad), pero sin que el Estado pierda un rol en la planificación central".

 

Autogeneración

A Vendrell, de Aluar, le tocó la responsabilidad de representar a los grandes usuarios. "Para nosotros, la energía es materia prima", comenzó, detallando que el consumo, en su planta, es de 780 MW. Es por ello, también, que los contratos que celebran para abastecerse de este insumo son todos a 20 años.

De cara a cumplir -"con creces y anticipadamente", dijo el ejecutivo- con la meta inicial de la Ley 27.191, la empresa de aluminio está trabajando en un proyecto de autogeneración de 50 MW, que se encuentra a unos 10 kilómetros de la planta ubicada en Chubut.