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El Congreso boliviano promulgó una nueva ley de hidrocarburos

Luego de que Mesa no vetara el proyecto, el Congreso aprobó la norma que impone regalías del 18% e impuestos por otro 32% para la producción de crudo y gas natural

La situación política en Bolivia sumó ayer un nuevo factor de inestabilidad luego de que fuera promulgada una polémica ley de hidrocarburos que podría condicionar la provisión de gas para la Argentina. El titular del Congreso boliviano, Hormando Vaca Díez, promulgó la nueva ley petrolera, discutida durante más de diez meses, luego de que venciera el plazo que tuvo el presidente Carlos Mesa para presentar observaciones.

La nueva norma deja sin efecto a otra del año 1996 y establece regalías del 18% e impuestos fijos por otro 32% para la producción de crudo y gas natural. Mesa había anunciado en marzo que no promulgaría la ley dado que ésta pondría en peligro millonarias inversiones extranjeras en exploración y producción de combustibles. En las últimas semanas, se multiplicaron las presiones de grupos sociales y opositores para que la ley aprobada por el Parlamento recibiera “luz verde”. Los sectores más radicalizados realizaron masivas protestas exigiendo la nacionalización de los hidrocarburos y la renuncia de Mesa.

Antes de estampar la nueva norma, Vaca Díez aseguró que lo hacía para no aumentar el clima de incertidumbre creado por el silencio que mantuvo Mesa en los últimos días y también porque la flamante ley “es mejor que la actual”.

Pocas horas después de la promulgación de la reforma petrolera, el Movimiento Al Socialismo (MAS), anunció que en los próximos días presentará un proyecto para modificar algunos artículos de la nueva ley. El líder del MÁS y de los campesinos cocacoleros, Evo Morales, aseguró que su intención es convertir en norma legal los resultados del referéndum de julio pasado, cuando la población boliviana votó mayoritariamente en favor de la recuperación del gas natural y el petróleo, hoy controlados por empresas extranjeras.

Bolivia nacionalizó sus hidrocarburos en 1935 y 1969, pero desde 1997, cuando entró en vigencia un modelo privatizador, la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) abandonó las actividades de exploración y producción, que pasaron a manos de 12 petroleras extranjeras mediante 76 contratos de operación.

La polémica ley de hidrocarburos obligará a renegociar los contratos que varias empresas firmaron en los últimos años y cambiará las condiciones que la Argentina preveía para abastecer al norte del país con gas boliviano. El gobierno argentino mostró ayer su preocupación tanto por la aprobación de la norma como por la situación de inestabilidad que atraviesa el presidente boliviano.

En la actualidad, Bolivia provee gas natural para la Argentina por un volumen negociado de hasta 6,5 millones de metros cúbicos diarios. Tras la crisis energética del último año, el gobierno del presidente Néstor Kirchner anunció la construcción de un gasoducto en el norte del país que permitiría incorporar hasta 20 millones de metros cúbicos diarios desde Bolivia. Sin embargo, las nuevas condiciones podrían complicar la concreción del proyecto, por lo que el gobierno argentino trabaja en otras opciones de abastecimiento.

Luego de que se conociera la promulgación de la ley, la petrolera brasileña Petrobras (la más grande de Bolivia) dijo que podría reducir futuras inversiones en ese país.