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Demoran la vía libre a los bonos embargados

Mientras en el Gobierno hay silencio de radio sobre el día en que se espera que la justicia estadounidense levante el embargo de los bonos argentinos, por 7.000 millones de dólares, los acreedores estiman que la luz verde no llegará antes del 27 de este mes.

Ayer, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, evitó pronunciarse sobre el tema durante su aparición pública en la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP).

Pero los abogados de Kenneth Dart, el magnate que reclama más de u$s 750 millones, entre capital e intereses, estiman que no sería posible que la habilitación llegue esta semana.

Al explicar los tiempos legales del proceso, Dennis Hranitzky señaló que la Argentina solicitó el lunes a la justicia neoyorquina que se acelere el levantamiento del embargo, tras haberse conocido la sentencia favorable al país el viernes último. El abogado explicó que “los acreedores pueden negarse a ese pedido de aceleración”–de hecho se opondrán, según adelantaron–, y tienen un período de 10 días para tomar esa decisión, antes de que el tribunal entre en acción.

Es decir, si Dart espera hasta el final del lapso permitido para contestar el pedido de la Argentina, el Gobierno sólo podría concretar el canje, no antes del 27. Si la respuesta llega antes, recién ahí el tribunal podría acelerar los tantos, si así lo quisiera.

En tanto, corren los 14 días desde la sentencia, que es el tiempo que los acreedores tienen para decidir si quieren ir a la Corte Suprema. Dart, que promete dar pelea hasta el final, evalúa aún si recurrirá a esta vía, o bien pedirá la nulidad del fallo. Los acreedores chicos, representados por Dreier y el estudio Rosito Vago ( a nivel local), desistieron de ir a una instancia superior.