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De residuos a combustible

La firma produce combustible a partir de desperdicios de otras industrias que es utilizado por cementeras para alimentar sus hornos.

De residuos a combustible

Instalada en la localidad de José León Suárez, ARX Arcillex se dedica desde hace 40 años a la fabricación de materiales de construcción. El año pasado, a partir de un convenio con la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) y con un aporte de $ 10 millones de la Agencia Nacional de Promoción Científica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, inauguró una línea de producción de CDR (Combustible Derivado de Residuos).

Se trata de la generación de un combustible alternativo renovable a partir de residuos industriales no peligrosos como plásticos, telas, goma espuma, madera, embalajes, sunchos y otros desperdicios que distintas fábricas (textiles, autopartistas, alimenticias) usualmente envían a rellenos sanitarios, pagando una tasa.
"Mediante un proceso de separación, trituración y granulado a menos de tres centímetros, se formula un combustible a partir de estos desechos, que tiene gran poder calórico, y es más limpio y económico que usar gasoil o carbón. Dos kilos de CDR equivalen a un metro cúbico de gas", destaca Gustavo Fernández Protomastro, biólogo especialista en Ingeniería y Gestión Ambiental, quien está a cargo de la dirección técnica del proyecto.

La planta tiene capacidad para recibir 1200 toneladas diarias de residuos posindustriales. "Hoy estamos procesando 120 toneladas diarias -dice Protomastro-, un 10% de los residuos recibidos. El proceso comienza con la separación de los residuos. Los metales quedan para ser reutilizados en la industria y los no metalíferos se trituran hasta conformar un granulado que se envía a los hornos cementeros de dos plantas en Olavarría: Loma Negra y Cementos Avellaneda", explica, y adelanta que están en tratativas con una tercera planta cementera de Mendoza.

Esta formulación granulada se inyecta en hornos a 1.500 grados, para sustituir el consumo de carbón o gas. Cada uno de estos hornos necesita 300.000 m3 de gas por día, equivalentes al consumo diario de 100.000 hogares.

Las cementeras retiran el CDR de la planta de José León Suárez sin costo, a partir de un acuerdo entre las partes y se encargan de la logística hasta Olavarría. El modelo de negocios de ARX se basa en cobrarle a las industrias que generan residuos por su tratamiento. En una próxima etapa se cobrará por el uso de este combustible.

 

Triple Impacto

La inversión total para desarrollar la planta de CDR fue de $ 80 millones, de los cuales unos
$ 10 millones fueron aportados por el Estado a partir del Fondo Argentino Sectorial (Fonarsec), del Ministerio de Ciencia.

Se trata, además, de un ejemplo de consorcio público-privado, ya que en la formulación del combustible trabajaron investigadores de la Universidad Nacional de General Sarmiento y son ellos quienes, hoy, controlan la calidad e inocuidad del producto en sus laboratorios. Para el equipamiento de la planta se importaron máquinas de Alemania, Austria y Suecia, y actualmente se están desarrollando proveedores locales para los repuestos.

Hoy en día, trabajan unos 15 empleados en el proceso de producción de CDR, que está altamente mecanizado. Además de su beneficio económico y ambiental, este proyecto tiene un impacto social dado que brinda trabajo a una cooperativa de recicladores de José León Suarez, quienes retiran de ARX los residuos metalíferos para comercializarlos.

"En el mundo es creciente la utilización de este tipo de combustibles tanto en centrales térmicas como en altos hornos industriales", comenta el especialista en gestión ambiental. "En países como Alemania o Dinamarca, solo se entierra un 10% de los residuos. Un 30% se recicla o se reutiliza, otro 30% se composta y otro 30% se valoriza energéticamente a partir de su transformación en CDR. En cambio, en la Argentina, se entierra el 90%", apunta. En tanto, en Holanda, Austria y Alemania, el uso de CDR en reemplazo del gas va del 62 al 80% de la demanda.

"Existe una oportunidad de ampliar la producción de combustibles a partir de los residuos industriales en todo el país", afirma Protomastro. "Aunque todavía la utilización de CDR es baja porque el gas industrial no alcanzó el precio real del mercado, sigue siendo conveniente porque las industrias no tienen asegurado el gas todo el año y en invierno suele escasear", destaca.
María Gabriela Ensinck

 

Para tener en cuenta

- Actividad: fabricación de materiales de construcción y producción de combustibles derivados de residuos.
- Capacidad productiva: 150 toneladas diarias de residuos industriales.
- Empleados: 15, en forma directa.

 

Beneficios

- Evita el enterramiento de los residuos industriales en rellenos sanitarios, revalorizándolos al convertirlos en energía.
- Reemplaza el uso de gas y otros combustibles fósiles en procesos industriales.
- Genera capacidad tecnológica y empleo.