SE USARON 1,6 BILLONES DE EUROS PARA RESCATAR A LOS BANCOS
Vivir en crisis
A cinco años de la debacle de las hipotecas, Europa todavía busca recuperarse
10-08-12
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Todo empezó con las hipotecas de mala calidad en EE.UU. pero el efecto se trasladó a toda Europa. Países como España e Italia están en la cuerda floja. El final está abierto
El estallido de la crisis de las hipotecas subprime o de alto riesgo en EE.UU. cumple su quinto aniversario con un legado que incluye una crisis económica global que parece no tener fin. La economía global parece no hacer pie y hay varios países como España, Italia, y tanto otros (Grecia vive en la cuerda floja) que están en la cuerda floja.
La inyección de dinero para resucitar a las economías no tiene precedentes. Unos 94.800 millones de euros fueron inyectados de una sola vez por el Banco Central Europeo para tratar de esquivar una repentina sequía de liquidez (el llamado credit crunch). El 9 de agosto de 2007 la institución presidida entonces por Jean Claude Trichet ponía en el mercado incluso más dinero del que inyectó tras los atentados del 11 de septiembre en EE.UU.. Días después, la Reserva Federal de EE.UU. y otros bancos centrales seguirían sus pasos. Para ese entonces, ya había comenzado la mayor crisis de la Unión Europea, la peor debacle económica mundial desde la Gran Depresión que sucedió al crac del 29. La recesión que está poniendo en peligro la existencia del euro.
Todo comenzó como una crisis hipotecaria, pero pronto adoptaría formas mucho más peligrosas. Diaramente los inversores y líderes políticos se desayunan con la falta de liquidez y la desconfianza y el temor de los mercados en Europa. Este panorama se recalentó con la deuda soberana de países de la periferia europea que, a su vez, han amenazado la estabilidad de la moneda única. Grecia es el caso más preocupante. El país recibió ya dos rescates (110.000 millones de euros en 2010 y 130.000 en 2011), Irlanda, otro capturó 85.000 millones en 2010 y Portugal otros 78.000 millones en 2011. A cambio, debieron adoptar rigurosos planes de ajuste y compromisos de déficit público.
La austeridad se convirtió en la consigna impuesta desde el norte de Europa. Los paquetes de ahorro y los recortes se han convertido en los últimos dos años y medio en lugar común en las declaraciones de los líderes políticos y en pesadilla para el resto.
La política también jugó su rol. Los líderes de los países europeos se reunieron en sucesivas cumbres y reuniones para encontrar soluciones. Pero hubo una escasa capacidad de decisión a la hora de tomar decisiones. Recién en diciembre de 2011 llegó una cumbre de la UE donde se impuso el techo de déficit, que es la nueva regla de oro del Eurogrupo, que obliga a los Estados de la eurozona a mantener el gasto público por debajo del 0,5%.
Pero nada parece suficiente. Las dudas se centran ahora en Italia y España. Islandia es un caso especial. La quiebra de sus tres principales bancos en 2008 Kaupthing, Landsbanki y Glitnir arrastró a todo el país al colapso. Las tres entidades fueron nacionalizadas, aunque el Gobierno las dejó quebrar y juzgó a los banqueros. Straumur Investment Bank sorteó la crisis de 2008. Pero el país no pudo evitar que su tasa de desempleo se disparase y que la inflación y su moneda perdiesen el 80% de su valor.
Los bancos fueron las principales víctimas de estos cinco años de turbulencias. El epicentro del terremoto fue Nueva York pero sus efectos amplificados se han dejado sentir con una virulencia devastadora en Europa. La caída de Lehman Brothers eclipsó a la de decenas de entidades europeas.
En Europa, los estados acudieron en masa al rescate de su sistema financiero. En el plazo de pocos meses, resultó que la banca de Reino Unido, Holanda, Bélgica o Alemania no eran tan sólidas como hacían creer sus balances. La nacionalización de Northern Rock abrió las compuertas. Detrás fueron sucumbiendo decenas de entidades, tanto por la vía de las nacionalizaciones como por la intervención o el desguace. A HBOS, Royal Bank of Scotland (RBS) y Lloyds TSB le acompañaron ING, Dexia, Fortis, Commerzbank, Hypo Real Estate, Roskilde Bank (Dinamarca). Incluso la poderosa Alemania tuvo problemas con nombres como IKB, Sachsen Landesbank y WestLB que tuvieron pedir auxilio a Berlín.
En conjunto, han sido necesarios más de 1,6 billones de euros entre 2008 y 2010 para rescatar a la banca, lo que equivale a algo más del 13% del PBI de la UE. En España, no fueron la excepción. Caja Castilla La Mancha, Cajasur, Banco de Valencia, CAM, Novacaixa y Bankia fueron cayendo.
2 Comentarios
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ES CLARO COMO EL AGUA DE MANTIAL, LOS GOBIERNOS SON LOS COMPLICES DE LOS LADRONES BANQUEROS, DEJEN QUEBRAR A LOS BANCOS Y METANLOS PRESOS COMO EN ISLANDIA. SINO SIEMPRE VERAN EL GRUNCH EN ACCION.
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Noticia del diario El Pais. No se entiende que no pongan el origen de la misma y en cambio escriban "El Cronista, Buenos Aires"
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10-08-2012 20:26:55Usuario Invitado
10-08-2012 09:45:17