CON LIMITACIONES DE FONDEO, HOY LOS BANCOS LOCALES BUSCAN ACOTAR RIESGOS

Financiación al consumo: se reducen montos y plazos de créditos personales

En el primer semestre, el promedio de los préstamos personales era de $ 20.000 a pagar en 36 meses, mientras que hoy alcanzan $ 10.000 con un horizonte de 18 meses

Cautela. Esta es la palabra clave más usada en estos días navideños por los banqueros.
Nos preocupa que el año que viene se puedan llegar a disparar los índices de morosidad. Entonces, para ser cautos y correr menos riesgos, preferimos expandir la cartera de créditos a un mayor número de clientes y otorgar un menor monto a cada uno, se sincera el ejecutivo de un banco de primera línea.
Gustavo Giráldez, director de Zona Bancos, confirma esta tendencia: Durante el primer semestre del año, el préstamo personal promedio era de $ 20.000 en 36 cuotas pero que se redujo a $ 10.000 en 18 meses.
Además, la tasa nominal promedio se encareció un 20%, al pasar de 36% a 43% anual. Ahora, si se toma el costo financiero total, en algunas entidades puede llegar a casi un 100%, aunque el promedio oscila entre un 70% y un 80%.
Las entidades hoy se muestran precavidas, ya que los últimos meses no fueron fáciles para el mercado financiero. Y con restricciones de fondeo que no existían a comienzos de año, hoy prefieren cuidar la liquidez y ser más conservadores en la expansión del crédito. Había diez personas solicitando préstamos y una sola haciendo depósitos. Por lo tanto, los bancos se vieron obligados a poner un freno a los nuevos tomadores y sólo se dedicaban a hacer renovaciones de los créditos ya existentes, grafica Giráldez.
Según los últimos datos del Banco Central, los préstamos en pesos al sector privado exhibieron una suba de 3,1% ($7.060 millones) en noviembre, presentando una tasa de variación interanual de 51,3%. Las líneas con destino esencialmente comercial siguieron aumentando, en términos interanuales, por encima de las orientadas a financiar el consumo de los hogares, lo que permitió que el financiamiento a las empresas ganara participación en el saldo total de préstamos, representando el 42% del total. En cuanto a los préstamos destinados a financiar el consumo de los hogares, las financiaciones con tarjetas de crédito aceleraron su ritmo de expansión mensual, evidenciando un aumento de 4,1% ($1.460 millones) respecto a octubre. En tanto, los préstamos personales mostraron en el mes un aumento de 4,3% ($2.360 millones), suavizando su ritmo de crecimiento respecto a los tres meses previos, una tendencia que se profundizó en lo que va diciembre.
Hacia adelante, el pronóstico que hacen los banqueros es que el año próximo las tasas se quedarán en estos niveles, ya que el gobierno hará todo lo que esté a su alcance para que no aumenten. De hecho, en los últimos días las autoridades monetarias presionaron a los bancos para que bajen las tasas de préstamos a las Pymes y de descuentos de cheques.
En las entidades se defienden aduciendo que el costo de la tasa no es algo caprichoso, sino que depende del costo del fondeo: Es un mercado de pura competencia, donde hay una lucha muy dura para ver quién ofrece el mejor precio, así que apenas baje la Badlar, enseguida vamos a bajar la tasa, revela el gerente de operaciones de una entidad extranjera.
Pero hoy el otorgamiento de préstamos se ha vuelto más selectivo, aún cuando el nivel de morosidad está lejos de niveles que ameriten inquietarse. De hecho, la irregularidad de las financiaciones a los hogares se ubica en 2,3% y el indicador
de morosidad de los créditos a familias se redujo 1,1 p.p. en relación a un año atrás, en un marco en el que todas las líneas crediticias verificaron mejoras en su calidad.
Pero los banqueros vislumbran un escenario que será menos favorable hacia adelante y en el que los riesgos aumentarán considerablemente.
Mientras tanto, el otorgamiento de hipotecarios también acusa recibo del nuevo entorno. Con un tope de $ 1 millón en el primer semestre, ahora no pasan los $ 200.000. Esto equivale, prácticamente, a suspender la línea, se sincera el gerente de producto de un banco nacional.