Faltan monedas Supermercados ya pagan hasta un 10% adicional para poder conseguirlas

El promedio estaba en el 5%, pero ahora algunos supermercados pagan hasta el 10% con un mínimo de $ 300. Eso sí: los $ 30 de diferencia no los dan en efectivo, sino en canje por productos que ellos comercializan, para que la persona termine comprando ahí

Si usted va a un supermercado, gasta $ 100,90 y paga con dos billetes de Roca, lo más probable es que le devuelvan uno y le regalen los 90 centavos porque, según anuncian los letreros: no hay monedas. Las grandes cadenas no tienen ese problema, en primer lugar porque tienen tantas promociones con tarjetas de distintos bancos, que no mucha gente paga en efectivo. Por otro lado, contratan el servicio de transportadoras de caudales que les retiran el efectivo al final del día y los proveen de monedas. Además, si van a su banco de cabecera a pedirlas, el gerente de la sucursal no se las van a negar a un cliente como ellos. Los súper chinos, en cambio, no se encuentran tan bancarizados ni contratan camiones de caudales. Así que no les queda otra alternativa que salir a poner carteles de propaganda en el frente de su negocio que dice: pago por monedas.

Yolanda Durán, presidente de la Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y Países del Sudeste Asiático (Cedeapsa), revela que antes de la aparición de la SUBE el pago promedio era del 5%, pero que ahora hay comercios que abonan al público hasta el 10% con tal de conseguirlas.

En nuestro sector no hay monedas: cuando vamos a los bancos a pedirlas se lavan las manos y no nos dan ni $ 10, con el argumento que el Central no les manda. Los comercios que más sufren son los ubicados en los barrios más pobres, donde la gente va a comprar muy pocas cosas con billetes chicos y necesitan darle vuelto en monedas. Por la ley de defensa del consumidor, terminan redondeando a favor del cliente y pierden plata, porque el margen en nuestro negocio es muy chico: en los productos de la canasta básica alimentaria es de apenas el 12%, y en otros casos llega al 15%, advierte Durán, quien como presidenta de Cedeapsa se cansó de reclamar a las entidades financieras y al Banco Central para que se entreguen monedas, tanto a sus asociados como a cualquier otro.

Mucha gente viene sólo a comprar por unidad, sólo fideos, arroz o leche; es el chiquitaje del retail. Por lo tanto, nos tenemos que manejar con monedas, ya que no vendemos cantidad, como las grandes cadenas, protesta Durán.

Monedas de $ 2 hay de sobra, pero esas no sirven para nada. Faltan las de $ 0,10, $ 0,25, $ 0,50 y $ 1. Si alguien compra un paquete de galletitas a $ 3,30 y no tiene los $ 0,30, le terminás cobrando $ 3 y perdés el 10%, comenta la empresaria.

Un comerciante chino admite que, en lugar de monedas, lo que más compra es caramelos, para tener de todo tipo y precio para dar de vuelto. Por otra parte remarca que, quienes pagan 10% por monedas lo hacen por valores de a partir $ 300: Y los $ 30 de diferencia no te los dan en efectivo, sino en productos que venden ellos mismos, de modo de que termines comprando más cosas ahí. Quienes pagan el 5%, en cambio, sí te dan el efectivo y lo hacen por montos menores, desde $ 200. Pero ahora se ven más que pagan el 7% y otros en Palermo el 8%.

Según confiesa el supermercadista, otra de las estrategias utilizadas es el redondeo para arriba a la hora de hacer el mark up de los precios y, de este modo, aumentar su margen de ganancia.

Una de las causa de la falta de las monedas obedece al aumento del precio internacional del níquel y del cobre, lo que dificulta la provisión de la materia prima.