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El consumo con tarjeta de crédito cayó 9% en términos reales en 2016

Las promociones no alcanzaron. El stock de crédito con plásticos bancarios creció casi 28% el año pasado, una caída del 9% en términos reales frente a una inflación anual del 41%. El crédito al consumo en general cayó 4,4% Asignan a la recesión, la caída del consumo, la baja del salario real y altas tasas de interés el retroceso del consumo financiado. Para este año ven mejoría sin un boom

El consumo con tarjeta de crédito cayó 9% en términos reales en 2016

Los clientes de los bancos redujeron sus consumos con tarjeta durante 2016, en la medida en que primero las altas tasas y luego la caída del poder adquisitivo del salario fueron obligando a conductas defensivas. El stock de crédito bancario tomado con plásticos cayó casi 10% en términos reales el año pasado, más del 4,4% que se redujo el stock de créditos personales en el mismo período, dado que parte de los usuarios de tarjetas decidieron refinanciar sus deudas con créditos a menor tasa. Para este año, si la economía repunta tal como prevé el consenso de los economistas, se espera un repunte sin boom

El stock promedio de crédito en pesos con tarjeta aumentó $ 48.929 millones entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016, un avance del 27,9% en términos nominales. Pero si se compara ese desempeño con la inflación que mide la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (el Indec no midió el año completo) y se asume un 1,5% en el último mes del año, en realidad el avance ni siquiera llega a cubrir el 41% que subieron los precios, con lo cual es un retroceso "en términos reales". El stock de crédito en pesos con tarjeta retrocedió así 9,2% en el año.

En 2015, con algo de adelanto de consumos antes del cambio de Gobierno, el stock de crédito con tarjeta había crecido 56,6% en términos nominales, un avance real del 23% si se lo compara con una inflación porteña que fue del 26,9%.

El stock de crédito con tarjeta no muestra los pagos con plástico: sólo contabiliza los resúmenes del último mes que aún no se pagaron, las cuotas aún impagas de compras a plazo y los saldos impagos de los resúmenes que fueron financiados (lo que queda cuando se paga en forma parcial o se hace el pago mínimo). Con lo cual, no muestra directamente el consumo, pero si permite ver cómo toman las familias crédito de corto plazo. Y en 2016 mantuvieron la tarjeta a raya.

"Sobre todo en los primeros seis meses del año pesó mucho la tasa, después también pesaron la caída del salario real, el nivel de empleo y la caída del consumo en general", dijo Alejandro Banzas, economista de Reporte Económico.

El crédito bancario al consumo en general –tarjetas, más créditos personales y créditos prendarios– tuvo un desempeño mejor que el crédito con tarjeta. Subió 34,7% en el año a nivel nominal y retrocedió 4,46% si se descuenta el efecto de la inflación.

Según explican en bancos y repiten analistas, esto se debió a una actitud defensiva de muchas familias ante el año con menor actividad económica y menor poder adquisitivo del salario. Una de las salidas que ofrecen los bancos a las familias que se ven complicadas por los resúmenes de las tarjetas es cancelar todo en un sólo pago con un préstamo personal, que suele tener tasas menores.

"Además de la caída del salario tenés un alto nivel de comparación de fines del año pasado, cuando hubo adelantos de consumo que llevaron a muchas familias al límite de sus tarjetas. Ahí, y en medio de una agresiva política de colocación de los bancos, crecieron los préstamos personales. Muchos los usaron para refinanciar, porque la tasa es mejor, un préstamo personal en un mismo banco puede tener un costo financiero total del 35% al 40% contra 60% o más que pagás cuando pagás el mínimo o sólo parte del resumen de la tarjeta", dijo Diego Blejer, socio a cargo de la industria de consumo masivo de KPMG.

La caída en 2016 se transformaría en una mejoría este año, dado que las mismas variables que pincharon la toma de crédito mejorarían. Además, el Gobierno tomó nota de la caída, mantuvo el programa de cuotas Ahora 12 y lo extendió a Ahora 18 desde diciembre.

"Vas a tener un repunte, seguramente. Tuviste una caída fuerte del salario real, pero este año los salarios le deberían sacar algún puntito a la inflación. En segundo lugar la suba de tasas del año pasado ya no volvería a pasar (la tasa de referencia llegó al 38% anual) y a todo eso se sumaba que los consumidores ya estaban bastante endeudados y decidieron pagar más que consumir. Ahora, vamos a ver algún repunte sobre todo frente a un año malo como este, que debería empezar a verse en el segundo trimestre", dijo Soledad Pérez Duhalde, gerente de análisis económico de Abeceb.com.

"2016 fue un piso, con lo cual 2017 no va a ser un boom pero debería ser mejor", coincidió Banzas. "Tarjetas y personales pueden crecer entre el 30% y 35%, por encima de la inflación esperada que está en el 21%", concluyó.