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Miércoles 20.08.2014 | 01:51
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Finanzas y mercados
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Si usted está por viajar al exterior, no espere hasta último momento para cambiar dólares porque en varios aeropuertos argentinos no tendrá otra opción que pagar $ 4,50 en vez de $ 4,30, como indican las pizarras de las casas de cambio de la City porteña. Una cotización que se acerca cada vez más al paralelo, que cerró en $ 4,55.
Pero no se aflija. Los turistas que aterrizan en el Aeroparque Internacional Jorge Newbery no tienen otra opción que acudir a alguna de las dos sucursales de Global Exchange (una en la planta baja estratégicamente ubicada apenas sale uno con la valija y la otra en el primer piso, cuando el pasajero está por embarcar), que paga solamente $ 3,43 por cada dólar, un 25% menos que los $ 4,27 que muestran las pizarras de las casas de cambio del microcentro, y más de un 30% menos que los $ 4,50 que le pagarían ayer en una cueva.
No obstante, cuando uno está esperando en Aeroparque que lleguen sus valijas, una pantalla de Aeropuertos Argentina 2000 indica que el cambio oficial es de $ 4,27 para la compra y de $ 4,30 para la venta, aunque ellos no lo ofrecen.
Pero el de Jorge Newbery no es una excepción a la regla, sino un parámetro de lo que acontece en las pistas argentinas, con la excepción de Ezeiza, ya que hay es el único lugar donde está el banco Nación y también Piano, aunque ante una consulta de este diario reconocieron que en Ezeiza tienen la cotización más alta de todas sus sucursales, ya que el horario de apertura es de 6 a 22.
Es más, ni siquiera se animan a revelar la cotización por teléfono si alguien llama y quiere saberla, aunque pagan mejor que Global Exchange, que es la única abierta las 24 horas.
También es la única casa de cambios presente en los aeropuertos internacionales de Córdoba, Tucumán, Mendoza y en el de San Carlos de Bariloche, aunque este último actualmente se encuentra cerrado.
De todas formas, hay que tener en cuenta que, al menos, estos aeropuertos tienen casas de cambio, ya que otros muy visitados por los turistas, como el internacional de Salta “Martín Miguel de Güemes” o el de Cataratas del Iguazú directamente no tienen ninguna.
“Nuestras oficinas permanecen abiertas durante toda la franja horaria en que hay vuelos, de manera que ningún pasajero pueda quedar desatendido en sus necesidades de cambio. En aquellos aeropuertos que no cierran como es el caso de Ezeiza en Buenos Aires, permanecen abiertas 24 horas sin interrupción”, recalcan en la página de Global Exchange, que no quisieron responder a la consulta de este diario, para explicar por qué pagan tan mal. Uno de los parámetros que tiene el lector para darse cuenta de si el cambio es bueno o no es fijarse en el spread (que es la diferencia entre el precio de compra y el de venta).
En el Banco Nación, es de sólo $ 0,03 ( $ 4,27 para la compra y $ 4,30 para la venta), mientras en Global Exchange la brecha es de $ 1,07 ($ 3,43 para la compra y $ 4,50 para la venta), pero hay que ir por ventanilla para saberlo, ya que la cotización tampoco la dan por teléfono, al igual que en Piano. Como si fuese confidencial. O como si cobraran unos centavos más.

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