Las bolsas asiáticas cerraron dispares luego de que datos chinos reflejaran una expansión en el sector manufacturero y tras decepcionantes resultados corporativos.
Así, el Nikkei cerró con un alza de 0,08% a 8.809,79 puntos; mientras que el Shanghai chino perdió 1,07% hasta alcanzar las 2,268.08 unidades.
El optimismo en torno a las acciones japonesas y las esperanzas de una recuperación mejor que la prevista en Estados Unidos impulsaron al Nikkei a una ganancia de un 4,1% en enero, lo que representó su mejor mes desde 1999.
Además, en China el índice manufacturero se expandió hasta los 50,5 puntos y fue mejor al 49,5 esperado. Sin embargo, pese al optimismo que podría generar el indicador, fue un dato débil, muy cercano a la contracción.
Entre las compañías más perjudicadas por las pérdidas, se encuentra Fujitsu, que cedió un 2% despúes de que la firma recortara su previsión de beneficios en un 42% y el fabricante de maquinaria pesada Sumitomo Heavy, que se desplomó un 10%.
“Hay mucha inversión atrasada y muchas razones para demorarla, con las preocupaciones sobre las ganancias del tercer trimestre y las negociaciones europeas sobre deuda”, expresó a Reuters Stefan Worrall, director de ventas al contado de Credit Suisse en Tokio.
“A medida que la incertidumbre empieza a despejarse, los participantes comienzan a confiar más y ponen su dinero a trabajar”, dijo Worrall.
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