Silver Cloud Advisors

Darget: "Para desarrollar el mercado de capitales se necesitan incentivos impositivos"

Experto en el mundo de las inversiones y con más 35 años en el sector financiero, una de las personas más escuchadas por sus colegas dialogó con El Cronista y habló de todo: el mercado argentino, las valuaciones de los activos, la educación financiera y la importancia de que existan vías de financiación para las empresas.

Con 35 años en el mercado, Augusto Darget es una de las personas más respetadas del sector financiero en Argentina. Luego de una carrera como futbolista amateur en las inferiores de River, club en el que fue lateral derecho desde las divisiones infantiles hasta la Cuarta, se decidió por su otra pasión: las inversiones. 

Estuvo más de una década en el ABN AMRO y en noviembre de 2002 fundó Silver Cloud Advisors, compañía que al día de hoy preside. 

Como buen amante de la filosofía, por más que sus colegas lo vean como uno de los que más saben de finanzas, él cree que cuanto más estudia a los mercados más se da cuenta de lo que ignora.

- ¿Coincide con quienes creen que para que Argentina desarrolle su mercado de capitales necesita tener una moneda fuerte? 

- No. Estoy totalmente en desacuerdo con esa visión. De hecho, mi tesis de la facultad se llamó "Atraer Capitales", la hice hace más de 20 años y fue perfeccionada y actualizada por José Dapena. En esa tesis se demuestra que todos  los países que pudieron desarrollar su mercado de capitales lo lograron gracias a ventajas impositivas. Por ejemplo, que el Estado te diga : "Si usted cotiza en Bolsa va a pagar 30% de impuesto a las ganancias en lugar de 35%". Entonces las empresas dicen ‘qué bueno cotizar, voy a pagar menos impuestos'. El Estado termina cediendo una parte de recaudación al principio y después termina recaudando mucho más porque las empresas entran a cotizar. 

Por otro lado, ahí el Estado podría, pícaramente, decir: "Por qué no cotizás en Bolsa y pagás menos impuestos, ¿no estarás vendiendo en negro?" Eso, por ejemplo, lo hicieron Israel y Polonia. Y lograron un desarrollo espectacular del mercado de capitales. Y no tuvo nada que ver con auges económicos. Fueron incentivos impositivos. ¿Qué hizo el Banco Nacional de Desarrollo en Brasil? Dijo: a las empresas que cotizan en Bolsa, la tasa activa que se les cobre en préstamos va a ser más barata que la de aquellos que no cotizan. Y eso tiene una lógica: un banquero, para analizar a qué empresas darles crédito, tiene que armar un comité, tener un oficial que se meta adentro de la empresa, vea los balances, arme una carpeta, la lleve al comité y que todos los directores comerciales discutan si hay que darle o no crédito a la empresa. En cambio, si la empresa cotiza en Bolsa, los balances son trimestrales y públicos.

- ¿En todos lados funciona igual? 

- En países desarrollados es cultural. Uno ve los balances de Apple, Amazon y Microsoft y piensa "¿para qué vendieron acciones?" O bien: "¿por qué no las recompran y salen de cotización, si no necesitan el financiamiento del público?" Bueno, es cultural. Está bien visto que uno muestre los números trimestralmente, porque no hay nada que ocultar. Por eso yo desmitifico esto de que hay que tener moneda: poné incentivos y vas a ver cómo todos empiezan a abrir el capital.

- ¿Un mercado de capitales profundo puede ser la locomotora que empuje a un país? 

- El mercado de capitales es clave. El mundo se ha desarrollado así. 

- ¿Y los brokers o asesores lo ven así? ¿Cómo un camino para el desarrollo? 

Muchas veces, los que estamos en inversiones nos olvidamos de qué trabajamos. Es un disparate pensar que lo único que hacés es comprar bonos y acciones para que suban y ganes plata, además de hacerle ganar plata a tus clientes y cobrar una comisión. Tu fin es dar una fuente de financiación al tipo que quiere abrir una empresa, tiene miedo de tomar crédito y prepara una buena historia (muy asesorado) de cuál va a ser su plan de negocios en los próximos cinco años. Esa persona abre su capital y le explica a la gente: "Con esta plata que ustedes me van a dar voy a abrir tantas sucursales, voy a tomar mano de obra desocupada y voy a tratar de ganar un tanto por ciento del mercado con mi producto. Si me va bien, la acción subirá y si la acción no sube y me va bien, pago dividendos. Con lo cual, compartiré la utilidad con los minoritarios. Y si me va mal yo quiebro y no le debo nada a nadie". 

Otra posibilidad es que una empresa consolidada, que quiera crecer pero sin abrir su capital, emita un bono y prometa devolver la plata en un determinado plazo a una determinada tasa de interés. Es clave que haya este tipo de financiación. No es algo ideológico. Es una herramienta espectacular para aquellas personas que se aburren del plazo fijo y quieren apostar al crecimiento del país o para aquella persona que quiera darle plata a un privado antes que al Estado o a un banco. Es espectacular.

- ¿Cómo logra un profesional trabajar en el mundo de las finanzas en un país sin mercado de capitales?

- El mundo es de los apasionados. Uno tiene que hacer lo que le gusta y yo creo que si le ponés mucha garra existe la posibilidad de que te puedas desarrollar. Si bien Argentina no tiene mercado de capitales, hay muchas vetas. Hay épocas donde los spreads son muy grandes. Argentina es muy pendular, pega barquinazos muy importantes y vas a ver muy pocos períodos en los últimos 50 años en los cuales las finanzas no hayan sido importantes. Por ejemplo, durante la pandemia, ¿quién se salvó? Los laboratorios, el campo y las finanzas. Siempre hay espacio para las finanzas, porque no existen países sin bancos. Y, por suerte, existen las monedas que reemplazaron al intercambio. Siempre tenés negocios alternativos. Nosotros, además, trabajamos con sociedades de garantía recíproca (SGR), administramos fondos de riesgo. Siempre tenemos trabajo.

- Las SGR fueron unos de los sectores que más crecieron en el mundo financiero en estos últimos años.

- Es muy interesante lo que sucedió. Suponé que vos arrendás un campo para producir porotos y exportarlos al exterior. Vas a un banco y nadie te da crédito si arrancaste el mes pasado. Vas a una SGR y decís: "Yo tengo este proyecto, toda la producción se la voy a vender a Cargill, necesito tanta plata para comprar la semilla". Te piden el contrato que tenés con Cargill y te dicen que cuando le vendas a Cargill y ellos te den el cheque, vuelvas a la SGR, ellos te sellan el cheque, te avalan y te dan garantías sobre ese cheque, vos vas al mercado y como el mercado está obligado a comprar a ese cheque vas a encontrar tasas del 35% anual en pesos. Y no importa quién seas vos, ni tu nota de crédito. Porque el mercado está comprando el cheque de Cargill y si Cargill no paga me lo cargo  yo que soy el fondo de riesgo de la SGR. 

Con lo cual, el que inicia una pyme automáticamente tiene ese posibilidad crediticia de poder descontar cheques de terceros. Y sí, fue una solución maravillosa, que los bancos no podrían haber dado nunca.

- ¿Va a seguir creciendo ese segmento? 

- Cuando seamos un país tendiendo a la normalidad, haya crédito y los bancos no estén comprando activos al BCRA, sino que estén apostando al crédito, esto debería tender a disminuir.

valuaciones de los activos 

- Hoy se suele discutir si los activos argentinos están caros o baratos. ¿Cuál es tu posición? 

Barato y caro son dos palabras que hay que sacar del diccionario bursátil. ¿Barato respecto a qué? Si alguien me dice lo que va a pasar en el futuro yo puedo saber si determinado activo está caro o barato. Pero nadie sabe qué va a pasar en el futuro, con lo cual barato o caro no existe. Sí podemos decir que en los últimos cinco años las empresas argentinas perdieron 85% de su valor en dólares. Eso quiere decir que si viene la Argentina pendular, abierta al mundo y volcada a Occidente, con menos restricciones a la entrada y salida de capitales e intentando bajar el déficit fiscal, las empresas argentinas tienen para subir muchísimo. ¿Y si viene para el otro lado la historia? Con expropiaciones, más cepo y una economía más cerrada... bueno, pueden caer 50 o 60% más. Barato o caro depende de lo que sucede en el futuro, por lo cual es mejor ni mencionar estas palabras.

- Y yendo a Estados Unidos. ¿Es sostenible este mercado alcista, que parece no terminarse nunca? 

Desde 1790 hasta acá, esta es la primera vez en la que hay tasas negativas en Estados Unidos sin que el país esté en guerra. Segundo tema: el escenario mundial que estamos viendo ahora, con todo los bancos centrales ayudando a sus países lo habíamos visto por última vez hace 70 años, es decir, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial. Estamos en un momento totalmente desconocido. Un momento en el que creo que hay que estar invertidos sí o sí, porque tener moneda no es opción, con todo los bancos centrales del mundo emitiendo como locos para que no se caigan las economías. Según mi forma de ver, la mejor opción es tener carteras con fondos comunes de inversión muy diversificados y no jugarse a algún activo puro, porque te pueden partir al medio.

- ¿Qué escenarios ves posibles?

Se me ocurren dos extremos. Supongamos que desaparece el Coronavirus, rebota la economía norteamericana, las tasas de interés vuelven a ser lo que eran antes, ¿qué pasa en ese contexto? Bueno, en ese contexto las acciones tecnológicas se caen como un piano, por tener tanto leverage, ya que una suba de la tasa de interés hace que el valor presente de la compañía caiga por el descuento de flujo de fondos. Y, además, con una suba de tasas caerían los commodities y, atrás de eso, caen los emergentes, que son los que producen commodities.

- ¿Y el otro? 

Que no desaparezca el Coronavirus, las tasas de interés sigan recontra planchadas, las empresas recontra endeudadas, porque los Estados cada vez les dan más deuda. Nadie pierde el trabajo, pero los balances están tan endeudados que las acciones no suben sino que bajan y es el escenario de Japón, donde la Bolsa todavía no logró el máximo de hace 25 años. Estamos en un mundo totalmente desconocido, por lo que hay que diversificarse mucho, porque no sabemos para dónde sale esto. 

El rol de la educación financiera

- Se viene discutiendo si las escuelas tienen que tener o no educación financiera ¿Cuál es tu posición? 

- Es necesario que haya finanzas como materia en colegios y universidades. Y también filosofía. Para mí, todas las ciencias duras deberían tener un año de filosofía. Porque si entrás directo a las ciencias duras hay un montón de cosas que no tenés en cuenta. Y eso te puede llevar a que lo largo de tu vida, con buenas intenciones, te la pases diciendo barbaridades por no saber de patrones culturales, de carencias. Filosofía tendría que ser obligatoria en cualquier carrera. Y finanzas también. Finanzas tiene que saber el arquitecto, el ingeniero, el abogado.

- Saber de finanzas es una cuestión de supervivencia...

-  Hay que aprender lo básico de las finanzas: la tasa de interés, el descuento, qué es una tasa negativa, cómo cubrirse contra la inflación. Porque, además, Argentina, producto de tantos defaults, desarrolla muchos instrumentos para que vos hagas con la plata lo que necesites. Para poder atraer tu interés, te dicen: "si querés estar cubierto contra la inflación tenés este bono", "si querés estar ajustado contra el dólar oficial tenés este otro"... Hoy tenés los instrumentos para decir, a partir de tener una pyme, que debería estar cubierto con tipo de cambio oficial porque importo materia prima, sino me vende tipo de cambio oficial el BCRA, compro dólar linked. 

Yo siempre les pregunto a los taxistas, "¿qué hacías antes de esto?" Algunos me dicen: tenía una empresita y me agarró "el Rodrigazo", "Martínez de Hoz", "Cavallo". Argentina ha sido tan pendular, que si no mediste lo que iba a pasar con las finanzas y con la economía te partieron al medio. Muchas veces doy charlas para los grupos Vistages, que nuclea a CEO's. Y hay mucha gente muy metedora, muy inversora en sus empresas, emprendedora, que no tiene idea de lo que está pasando en las finanzas y en algunos casos hacen preguntas muy básicas. A lo mejor son importadores de materia prima y se preguntan por qué no les dan dólar al tipo de cambio oficial, no tienen cobertura, dejan sus pesos a tasas reales negativas. 

- En Argentina el gerente financiero es la pieza clave de la empresa. 

- Desde ya. Entiendo que me digas "quebré porque yo vendo zapatos y tengo 2000 empleados en blanco, 200 locales en alquiler, me vine la pandemia y no pude vender zapatos". Pero si me decís ‘quebré porque tenía todos mis pesos en un plazo fijo a un 30% anual y un día se devaluó el oficial y yo que soy importador"... la verdad que es una pena. Además, en un país como este, necesitás tener ojo para lo que puede pasar. En 2001, si vos veías los balances de los bancos, el 50% de sus patrimonios estaba invertido en bonos argentinos. Cuando Rodríguez Saá festeja ir al default y todos aplauden, era evidente que si vos ibas al banco a pedir tu plata no te la iban a dar. La habilidad política fue decirle a la gente que los bancos no le querían dar la plata. Y no, el problema fue el default.

- Mucha gente no quiere saber de finanzas por una cuestión de prejuicios, de desconfianza. 

- Hay un chiste que siempre le hago a algunos clientes míos que son productores rurales. Viene un tipo de campo y te dice que es muy conservador y te pide un bono corto sin riesgo. Entonces yo le respondo: ‘Usted de conservador no tiene nada. O tiene sequía, o tiene inundación o tiene piedra. O retenciones. O miedo a que le expropíen el campo y está sujeto a precios internacionales ultra volátiles. Usted es el más timbero del mundo". La Bolsa no es una timba. Es la posibilidad de que crezcas como compañía. De que te inicies como compañía cuando nadie te da crédito. El mercado de capitales es para que te financies a largo plazo, cosa que no podrías hacer en ningún banco. Mientras que con un bono podés fijar la tasa a una década.

- ¿Y cuál es el rol del asesor financiero?

Así como creo que hay que desmitificar al mercado de capitales, también hay que desmitificar a los que trabajamos en él. Todos nosotros vivimos de comisiones que generan terceras personas, para lo cual necesitamos conocer gente nueva todo el tiempo. Entonces, uno puede preguntarse: "si la tenés tan clara, ¿para qué necesitás plata de terceros? ¿Por qué no manejás tu dinero, en vez de trabajar con la plata de otros? Lo que sí conocemos quienes nos dedicamos a esto con profesionalidad es todos los productos financieros que hay en el mundo para hacer lo que el cliente quiera con su plata. Eso es lo que estudiamos. Si viene un cliente de 80 años y me dice que quiere gastar todos sus ahorros en una acción y yo le digo "espere, usted no necesita incrementar el capital, sino mantenerlo, le conviene diversificar en fondos comunes de inversión". Nuestra labor es empatizar con la persona, entender lo que necesita, conocer todos los productos que hay en el mundo y utilizar la lógica. Ahora, ¿qué sube y qué baja? Tendría que tener un tarotista, alguien que sepa de los astros. Por eso soy negador de los conceptos "caro" y "barato". Y la pandemia, además, nos mostró lo frágiles que somos.

tecnología y finanzas

- Usted no es un entusiasta del Bitcoin. ¿No hubo un costo de oportunidad por no subirse? 

- El costo de oportunidad yo le he vivido desde que estoy en finanzas, desde los 18 años. Porque siempre te perdés la suba de algún activo. Pero soy de la escuela de Warren Buffet, que dice "nunca compres algo que no entiendas". Yo sé que la empresa que se quiere financiar abre su capital o toma deuda. Pero con las criptomonedas no sé a quién estoy financiando, ya que no es ni un Estado ni una empresa el que se financia, por lo cual lo descalifico como activo financiero. Por otro lado, dicen que como la oferta es limitada y la demanda ilimitada esto solo puede subir: bueno, eso uno lo podría creer si fuese la primera criptomoneda, pero ya hay 9 mil. Por último, cuando me dicen que esto se va a convertir en una moneda, respondo lo siguiente; nadie vendería su casa contra oro o plata, por la volatilidad que tienen. Y la volatilidad de las cripto es mucho más alta. Es decir, no es activo financiero, no es oferta limitada ni es moneda. Así como te digo esto, te cuento que mi mujer y mis hijos han comprado Bitcoin y Ethereum, por lo que espero que esto suba muchísimo y ellos se hagan millonarios. Pero no descarto una piña histórica.

- Se lo veo muy participativo en Twitter. ¿Las redes le aportaron algo al mercado?

Me parece maravilloso Twitter. Tenés la oportunidad de leer, instantáneamente, lo que escribe gente que te parece interesante, que quizás si tienen que escribir un paper pensándolo no lo hacen de la misma forma ni con tanta rapidez. Yo sigo a personas que para mí son muy representativas y hay instantes en los que escriben tres o cuatro palabras que no las hubiesen publicado en una editorial. Y en esas palabras, producto de la ansiedad, dicen cosas muy valiosas. Eso sí, puede ser peligroso para los jóvenes que se inician en finanzas seguir a un pseudo gurú y pensar que pueden hacer más plata especulando que trabajando.

- Y más allá de lo conceptual, ¿puede Twitter ayudarlo a tomar una decisión de inversión?

- Sí, yo leo todo. Suponé que yo quiera comprar una posición en Galicia y leo que todos los tecnicalistas dicen: "Si quiebra u$s 20 hay que comprar, porque va a valer u$s 35. Cuando vale u$s 19,80 no hago nada, sabiendo que hay un montón de gente que va a entrar si quiebra u$s 20. Entonces, utilizás todas esas estrategias para decirle a un inversor: "Si quiere comprar Galicia esperemos a que quiebre u$s 20". ¿Y por qué? Yo no tengo idea, pero los tecnicalistas serios dicen que hay que comprar a partir de ahí. Yo respeto mucho el conocimiento y cuando escucho gente que sabe mucho de un tema trato de aprender algo de ellos.   


Tags relacionados

Compartí tus comentarios