LO QUE OCUPA HOY A LAS COMPAÑ AS: LAS PREVISIONES PARA EL AÑO QUE VIENE

Las empresas presupuestan en base a un dólar de hasta $ 6,15 para fines de 2013

El sector privado prevé un crecimiento de dos puntos porcentuales por encima del de este año, una inflación de entre el 20% y 25% y un tipo de cambio que se acomoda al ritmo del alza de los costos para tomar sus decisiones de negocios el año entrante

Contratar un mago debe haber pasado por la cabeza de más de un gerente de presupuesto a la hora de planificar el negocio para 2013. Porque la incertidumbre es el factor común de todas las variables que hoy las empresas tienen que prever para direccionar la actividad del año que viene: crecimiento, inflación y tipo de cambio.


Con la salvedad de que las previsiones se revisan trimestralmente y hasta mensualmente, las empresas están presupuestando su negocio en base a un tipo de cambio que variará gradualmente para terminar 2013 entre $ 5,70 y $ 6,15, según explicaron las principales consultoras de auditoría e impuestos del país.


Esto es porque las empresas prevén que el dólar se irá adecuando a un aumento de costos similar al de este año, entre un 20% y un 25%, que se basa en negociaciones salariales del mismo tono en que se realizaron este año y la posibilidad o no de importar los insumos.


La expectativa con que la mayoría está trabajando es que la evolución del tipo de cambio va a acompañar la evolución de los precios internos: si se producen incrementos de costos, se va a producir una devaluación equivalente, explicó Martín Barbafina, socio de Auditoría de PricewaterhouseCooper.


El punto de partida para tomar la devaluación es el valor del futuro de Rofex a diciembre de 2012, en torno a $ 4,92. Ante una expectativa de inflación de entre el 20 y 25%, las empresas esperan que el dólar varíe gradualmente hasta llegar a $ 5,90 o $ 6,15 a fines de 2013.


Ninguna compañía espera un gran ajuste, sino un incremento administrado. No se va a salir de un cambio flotante, explicó Osvaldo Rial, presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires. El tipo de cambio se va a ir acomodando en función de la necesidad de las exportaciones. El dólar se va a ir ajustando a las necesidades de nuestros costos, previó.


Los clientes de BDO Argentina estiman para 2013 un alza del tipo de cambio de entre un 15 y 20%. Lo que están viendo las compañías respecto del dólar es que habrá una evolución similar a la que hubo este año, dijo Claudio Doller, socio de la firma.


Los aumentos de costos de cada empresa dependen en gran medida del alza de las remuneraciones del personal y del componente de importación de su proceso productivo. Para 2013 se prevé un alza similar a la de este año, entre un 20 y 25%. Para Doller, es esperable que la variación del dólar quede por debajo y la de los salarios por encima de la inflación.


Barbafina agregó que nadie prevé una desaceleración del incremento de precios que vivimos. Tampoco se ve una aceleración de costos. Las expectativas de aumentos de costos conllevan el traslado al precio de venta: las empresas ponderan escenarios para trasladar parte, todo o más del incremento de costos a los precios.


En tanto, hay un mayor optimismo a la hora de prever el crecimiento. En la presupuestación, las compañías que no sufrieron restricciones de comercio exterior están en general previendo un aumento en la demanda en el mercado interno, dijo Doller. El resto está reconvirtiendo su negocio. Se prevé un año de mayor crecimiento respecto a 2012, no expansivo pero crecimiento, agregó el contador, que ve estimaciones de crecimiento del PBI entre 1,5 y 2 puntos porcentuales más que en 2012.


Cada industria proyecta sus costos y ventas según su realidad particular. Los expertos prevén que las que tendrán mayor potencial de crecimiento en 2013 son las que sustituyen importaciones y se vuelcan al mercado interno. Al ser un año electoral la demanda en el mercado interno no va a caer ni se va a dar la incertidumbre que se generó en la primera parte de este año, previó Doller, cuyos clientes presupuestan una rentabilidad entre un 10 y un 15% más alta que en 2012.


Pero la prudencia es generalizada a la hora de planificar inversiones o tomar personal. Hay inversiones o decisiones de inversión que se toman condicionales. Se trata de optimizar la capacidad instalada y, con esa optimización, maximizar la rentabilidad, dijo Barbafina. Son conservadores en la toma de grandes decisiones por la incertidumbre en cómo se va comportar la economía, agregó.


Para Rial, las empresas están muy interesadas en invertir para mejorar su competitividad. Argentina va a tener un repunte industrial muy fuerte y para eso hay que mejorar la competitividad, explicó. Necesitamos crédito, agregó.


Parte del dinero para las inversiones saldrá de la reinversión utilidades ante la imposibilidad de girar dividendos al exterior. El dilema para las empresas en 2013 será qué hacer con el excedente que no se podrá remitir a las casas centrales.


Para las proyecciones que están realizando las empresas se usan diversos estudios macroeconómicos que reciben de varios economistas. Las compañías trabajan con diferentes escenarios y toman las decisiones según su impacto en la industria.


En todos ellos también juega el impacto de la economía global sobre la local: el precio de los commodities, el crecimiento de la región, el costo del capital en el exterior, el tipo de cambio de los socios comerciales, etc. Pero, sobre todo, las decisiones de política económica.