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México pide a constructoras que boicoteen el muro de Trump

El gobierno de Peña Nieto insta a las empresas a hacer un "examen de conciencia" antes de licitar. Hay compañías que confirmaron su participación

México pide a constructoras que boicoteen el muro de Trump

México instó a sus compañías nacionales a hacer un "examen de conciencia" y no participar de las licitaciones para construir el muro de Donald Trump después de que EE.UU. les otorgó a los interesados una semana y media para presentar sus solicitudes para levantar una barrera con un lado estadounidense ‘estéticamente agradable‘.

Alrededor de 700 compañías han manifestado interés por construir una estructura de concreto reforzado u otras alternativas a un muro sólido utilizando otros materiales.

Luis Videgaray, el secretario de relaciones exteriores de México, pidió a las compañías mexicanas que piensen dos veces antes de licitar y que prioricen su país. México ya descartó costear el muro, a pesar de la exigencia de Trump.

"Es pertinente que quien vea en este hecho una oportunidad económica haga un examen de conciencia, porque aquí no estamos hablando de una oportunidad económica, sino de un acto profundamente hostil entre dos naciones y pensamos que ésta es una responsabilidad que nos incumbe a todos", aseguró Videgaray.

Ecovelocity, una empresa de iluminación con sede en México, está entre las que tienen la intención de licitar, aunque reconoce que sus posibilidades son escasas debido a que el gobierno estadounidense les dará preferencia a las compañías locales. Trump ha criticado ferozmente a México y China ya que considera que son fabricantes baratos que roban empleos estadounidenses, pero la pequeña compañía mexicana propone utilizar luces LED industriales importadas de China. Cementos de Chihuahua, otra compañía mexicana, confirmó que podría ser proveedora.

Cemex, un importante grupo mexicano de materiales de construcción que obtiene el 20% de sus ventas en EE.UU. de contratos federales, provocó una tormenta recientemente cuando Rogelio Zambrano, su presidente, le dijo a un reportero que con gusto presentaría un presupuesto. La empresa se vio obligada a aclarar que no había expresado interés en la licitación. Cemex está considerando con interés la iniciativa de infraestructura que planea Trump.

Más allá de los llamados al patriotismo, el salario mínimo de u$s 10,20 la hora estipulado por el documento de licitación sonaría como una fortuna para los trabajadores de un país donde el salario mínimo diario es de 80.04 pesos mexicanos, o u$s 4,19 al tipo de cambio actual.

Pero para mantener la estrategia "EE.UU. primero" de Trump, la licitación establecer que habrá preferencia por los materiales de construcción estadounidenses.

Así como el presidente describió la aplicación de las leyes de inmigración como una "operación militar", el mandatario en esta licitación también pidió un diseño que "cumpla la misión" y exige que "los accesorios y dispositivos de sujeción deberán estar seguros en la parte norte del muro para servir como un escudo en caso de un ataque". También exhortó a los oferentes a describir su experiencia con "infraestructura táctica" en la frontera sur.

La licitación decía: "La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) busca contratistas altamente cualificados que propongan un muro fronterizo utilizando un enfoque innovador que cumpla o supere los requisitos de funcionamiento de la CBP".

La licitación dice que el muro debe tener una altura de "al menos 9 metros, aunque propuestas de hasta 5,5 metros podrían ser aceptables", con los lados inclinados para disuadir a quienes intenten escalar, características antiescalamiento para evitar que los potenciales inmigrantes lo escalen con ganchos, y diseñado en forma tal que resulte imposible cavar o hacer túneles de una profundidad inferior a 1.8 metros.

El lado norte, que da hacia la parte estadounidense, debe también ser estéticamente agradable en su color y textura "que sea acorde al entorno general". La frontera entre México y EE.UU. es de unos 3.200 km de largo.

El apuro de Trump por asegurar la frontera y la incertidumbre sobre cómo la financiará quedaron evidentes en la licitación, que solicita a las partes interesadas puntualizar de qué manera van a "lograr una programación agresiva" y reducir los costos.