SEÑALA A GHANA E INDONESIA COMO PAÍSES DE PROBABLE CRECIMIENTO
Merrill Lynch le aconseja a sus clientes ricos a dar un vuelco geopolítico a sus inversiones
10-07-12
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Postula abandonar la idea de que los títulos del Tesoro son activos sin riesgo. En vez de en gobiernos, sugiere invertir en compañías porque las considera más confiables
Este año, los inversores han devorado títulos del Tesoro de Estados Unidos en su búsqueda desesperada de seguridad. ¿Pero no les habría ido mejor comprando deuda soberana australiana o bonos de Singapur para protegerse de la incompetencia en un mundo difícil?
Si uno le cree a la rama de Gestión de Patrimonio de Merrill Lynch, la respuesta sería sí. Este mes, la firma estadounidense hizo circular discretamente un memorándum que le aconseja a sus clientes ricos reposicionar sus carteras para un vuelco geopolítico fundamental. Merrill dice que durante la segunda mitad del siglo XX, el rumbo del mundo estuvo definido por instituciones dominadas por EE.UU., como el Grupo de las Siete naciones más industrializadas. Sin embargo, en las crisis financieras de 2007 y 2008, quedó en claro que el dominio occidental se desmoronaba y el foco pasaba del G-7 al G-20, que incluye mercados emergentes como China. Pero ahora el G-20 también parece impotente, de modo que el mundo está atrapado en un limbo que asusta. China y otras potencias emergentes se muestran temerosas de asumir un rol de liderazgo y Occidente declina; el resultado es que nadie está a cargo en un inestable mundo G-cero, para usar la frase que propone Ian Bremmer, un consultor político.
Merrill Lynch intenta decirle a sus clientes cómo responder a esto (además de entrar en pánico y enterrar oro en el jardín). Una de las cosas que sugiere, por ejemplo, es poner dinero en compañías, no en gobiernos, ya que las empresas son más confiables, transparentes y orientadas al crecimiento. También alienta a repensar la tradicional división entre países de mercado desarrollado y de mercado emergente; entre estos últimos hay algunas naciones (como Ghana e Indonesia) que probablemente crezcan por razones estructurales, pero en otras no ocurriría lo mismo.
También recomienda comprar Fondos Cotizados en Bolsa, para protegerse de la inflación y los impuestos muy altos que, según teme, pueden desencadenar los gobiernos desesperados. Además, la firma estadounidense dice que es hora de abandonar la idea de que los títulos del Tesoro son una clase de activo especial, y mucho menos sin riesgo. Eso ya no tiene sentido en un mundo G-cero. Y lo que causa más ansiedad es que la política occidental no funciona como pensamos que debería.
Merrill Lynch señala que a diferencia del período posterior a la Segunda Guera Mundial, hoy no hay un bloque o potencia dominante. Dentro de EE.UU. los políticos aún citan al sueño americano; pero nadie dice que líderes de ese país puedan formar un comité para salvar el mundo o la eurozona. Y en Europa, la política está impulsada por el terror al colapso.
Lo que surge de este análisis es que algunos jugadores financieros buscan adaptarse: en lugar de soñar eternamente con una nueva solución, algunos se están ajustando a una era de inestabilidad.
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Usuario Invitado
10-07-2012 08:26:15