ACTUAR A CONTRAMANO DE LAS EXPECTATIVAS PUEDE DAR RESULTADOS EXITOSOS

Los bancos centrales aún apelan a la teoría Maradona

El BCE y la Fed esperan que, así como ocurrió con el gol de Maradona, las expectativas de compras de bonos ilimitadas les permitan finalmente adquirir mucho menos

Durante el Mundial de 1986 en el partido de cuartos de final entre Inglaterra y Argentina, en el Estadio Azteca de Ciudad de México, Diego Maradona hizo un gol después de haber recibido la pelota a mitad de cancha y dejado atrás a cinco jugadores contrarios. Con frecuencia se lo recuerda como el mejor tanto de la historia del fútbol.


Sir Mervyn King, el presidente del Banco de Inglaterra, en 2005 aseguró que el gol del brillante jugador argentino dice algo sobre la naturaleza de la política monetaria. Lo verdaderamente cierto es que Maradona corrió prácticamente en línea recta. ¿Cómo pudo sortear a cinco jugadores contrarios corriendo en línea recta? La respuesta es que los defensores ingleses reaccionaron a lo que se esperaba que hiciera Maradona. Como ellos calculaban que se movería hacia la derecha o hacia la izquierda, él pudo seguir corriendo derecho, explicó en aquel entonces Sir Mervyn.


En forma similar, convenciendo a los mercados de que cambiarán la política monetaria hacia una dirección o la otra, los bancos centrales permitieron que hicieran su trabajo las expectativas de que ellos reaccionarán, y no la acción misma.


Sir Mervyn hizo esos comentarios hace siete años. Pero la teoría Maradona de la política monetaria es la que más desplegaron en los últimos meses los dos bancos centrales más importantes del mundo, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo (BCE).


Con tasas de interés cercanas a cero, la Fed recurrió a los compromisos verbales. En septiembre prometió mantener las tasas cerca de sus actuales niveles mínimos hasta 2015. La esperanza es que ese compromiso sea creíble como para bajar los costos del endeudamiento para las empresas y familias que toman préstamos a largo plazo. La Fed y el BCE también intentaron contrarrestar el pesimismo económico asegurando que expandirán su ya inflados balances hasta que las condiciones mejoren.


El presidente del BCE Mario Draghi dijo que el banco central hará lo que sea necesario dentro de su mandato para contrarrestar la especulación en torno a un quiebre de la eurozona. Eso incluye comprar una cantidad ilimitada de bonos de gobiernos de la zona euro, siempre que los castigados soberanos acepten hacer reformas económicas.


La Fed aseguró que comprará títulos valores respaldados por hipotecas y emitidos por organizaciones patrocinadas por el gobierno, y deuda soberana hasta que baje el desempleo en EE.UU.
El BCE y la Fed esperan que, así como ocurrió con el gol de Maradona, estas expectativas de compras de bonos ilimitadas les permitan finalmente adquirir mucho menos de lo que de otra manera tendrían que haber comprado.


Paul Mortimer-Lee, economista de BNP Paribas, dijo en septiembre después del anuncio de los detalles del nuevo programa de compra de bonos del BCE: Si el banco central se compromete a intervenir en forma ilimitada y es creíble, quizás no sea necesario que lo haga. Hasta ahora, la recuperación de la deuda de la periferia y la menor volatilidad sugieren que la iniciativa está funcionando, y muy bien.


Los rendimientos de la deuda del gobierno de España e Italia por el momento, se mantienen en niveles manejables. Pero la teoría Maradona podría ser insuficiente. El premier español Mariano Rajoy podría parecerse un poco a los defensores de Inglaterra, inmóvil y reacio a pedir ayuda. El mercado se preguntará si la estrategia está funcionando, comentó Mortimer-Lee, agregando que Maradona sólo pudo seguir corriendo en línea recta porque los defensores estaban acostumbrados a sus gambetas.


En el caso de la Fed, el compromiso de compras ilimitadas para ampliar su balance es más creíble; una medición de las expectativas inflacionarias en EE.UU. subió a su máximo desde 2005 los días posteriores al anuncio de QE3. Pero no queda claro si la Fed puede convencer a las empresas de que contraten personal con tanta facilidad como cuando influye en el ánimo de los mercados financieros, o si los bancos trasladarán a los consumidores los beneficios de la compra de bonos.


En el Reino Unido, el Banco de Inglaterra y el Tesoro reconocieron tácitamente los límites de las compras de bonos del gobierno, y en junio anunciaron el programa Financiación para el Préstamo, que empezó a funcionar en agosto. Fue creado para alentar a las entidades de préstamo a ofrecer crédito más barato a las empresas y familias británicas. Cuanto más crédito extiendan los bancos, más se benefician con ese programa.


Si la efectividad de la última ronda de medidas es limitada, los bancos centrales podrían adoptar políticas más asociadas al primer gol que hizo Maradona a Inglaterra, en el que el argentino recurrió a lo que él más tarde llamó la mano de Dios. Tuvo suerte de haberlo logrado, dijo Sir Mervyn King refiriéndose a la jugada de Maradona.
Los bancos centrales también podrían pronto tener que probar su suerte.

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