LA REGIÓN COMPENSA MALOS RESULTADOS DE CASAS MATRICES

Latinoamérica es la salvación para multinacionales europeas

Grupos de España y Portugal generan en la región hasta 30% de sus ingresos. Sin embargo, repatriar capital desde los mercados emergentes, tiene sus desventajas

En los noventa, las compañías europeas invertían en América latina. Y ahora, castigadas por la recesión en la eurozona, están recurriendo cada vez más a sus operaciones de la región para compensar los malos resultados en sus casas matrices. Eso es exactamente lo que está sucediendo en grupos de España y Portugal, que generan en Latinoamérica 15% y 30% de sus ingresos respectivamente, según Morgan Stanley.
Los grupos españoles se expandieron en Latinoamérica como puntapié inicial para convertirse en compañías globales. Ahora la región se convirtió en el camino para sobrevivir, comentó José Antonio Ocampo, profesor de economía de Columbia University y ex ministro de finanzas de Colombia.


Santander, el banco más grande de España, se encuentra entre los que más aprovechan la oportunidad. Recaudó 7.000 millones de dólares en 2009 cuando introdujo en la Bolsa a su subsidiaria local de Brasil. El mes pasado, captó otros u$s 4.000 millones, cuando hizo lo mismo en México. Ambas operaciones ayudaron a elevar los niveles de capital en Madrid.


Telefónica, la tercer compañía de telecomunicaciones de España por capitalización bursátil, está analizando escindir todo o parte de las operaciones latinoamericanas. Valuada en cerca de 40.000 millones de euros, Madrid puede estacionar allí más de su deuda por 57.000 millones de euros. BBVA, el segundo banco de España, informó el mes pasado que podría estudiar la cotización en Bolsa de su unidad mexicana Bancomer, que en 2011 representó la mitad de las ganancias del grupo.


Esa recaudación de capital significó una gran ayuda para Europa, y también un estímulo para los mercados de capitales latinoamericanos.


Después de las privatizaciones de los noventa, muchas compañías locales fueron adquiridas por grupos extranjeros y sus cotizaciones desaparecieron. Esa tendencia ahora se está revirtiendo, en parte gracias a la crisis de la eurozona, dijo Luis Oganes, director de investigaciones en JP Morgan.


La extracción de capital es un reflejo de los flujos emigratorios. El año pasado 20.000 españoles emigraron a América latina en busca de fortuna, casi siete veces la cantidad que hizo lo mismo en 2005. Mientras tanto, cinco de cada diez grandes fusiones o adquisiciones concretadas en la región el año pasado implicaron la venta de activos locales por parte de europeos que se repliegan.
La aseguradora holandesa ING vendió su operación de pensiones latina al grupo bancario colombiano Sura por u$s 3.600 millones. Este octubre, la francesa Carrefour se desprendió de su división colombiana por u$s 2.600 millones, que fue adquirida por la chilena Cencosud.


Las valuaciones relativas pueden sumar atractivo a esas operaciones. Santander México fue valuada a dos veces su valor libros, mientras que las acciones del holding cotizan a menos de una vez. Además, al momento de financiarse localmente puede ser más barato para las subsidiarias que para la compañía controlante.


Sin embargo, repatriar capital desde los mercados emergentes, con su alta tasa de crecimiento, tiene sus desventajas y dificultades. Un estudio de la Escuela de Negocios IE en Madrid señala que para 2015, la mayoría de las 30 compañías españolas más grandes con operaciones en latinoamérica esperan que sus ingresos provenientes de la región superen los generados en su país. El miércoles, Telefónica informó que éso ya ocurre en sus libros. Recortar inversión ahora significaría arriesgar futuras ganancias.

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