La Fed sigue siendo la única opción en EE.UU.
10-07-12
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Si no hubiera eurozona, el mundo estaría concentrado en el problema de la recuperación de EE.UU. No es que esté al borde de una espiral descendente _por lo menos hasta que Washington llegue a su autoimpuesto abismo fiscal_ pero está en medio de una crisis de crecimiento. Como los políticos son parte del problema, todos miran otra vez hacia la Reserva Federal.
La Fed ya ha transitado este camino. El informe sobre empleo del mes pasado confirmó que la recuperación de EE.UU. ha vuelto a estancarse. Tras agregar 226.000 puestos de trabajo al mes en el primer trimestre de 2012, retrocedió a sólo 75.000 mensuales desde marzo. Es probable que el desempleo se mantenga por encima de 8% hasta 2013, y el crecimiento se desaceleró.
Dado que los rendimientos sobre los bonos del Tesoro a largo plazo oscilan en 1,5%, el caso a favor del estímulo fiscal es tan fuerte como siempre. Desde 2009, los gobiernos estatales han despedido más de 600.000 empleados y gran parte de la infraestructura estadounidense siguió deteriorándose. En los ciclos económicos normales, usualmente tiene sentido seguir una política fiscal contracíclica, pero con un costo tan bajo para endeudarse, es abrumadora la conveniencia del estímulo fiscal.
El Congreso sigue muy difícil de persuadir, lo que implica que la Fed sigue siendo la única opción. En su reunión de mediados de junio reinició la Operación Twist, que busca hacer caer el costo de la financiación al consumo canjeando bonos a corto plazo por bonos a largo. Pero, con sólo u$s 267.000 millones hasta fines de 2012, es probable que el impacto sea marginal.
En junio, Ben Bernanke, presidente de la Fed, también dejó en claro que se tomarían medidas adicionales si el mercado laboral seguía deteriorándose. Esa condición se ha cumplido. Ahora, el argumento a favor de que la Fed se embarque en un tercer programa de emisión de dinero para la compra de activos es suficientemente fuerte y el banco centra debería tomar esa decisión en su próxima reunión de fines de julio.
Es probable que otra ronda de compra de activos sirva sólo para mitigar, no para revertir, la desaceleración en EE.UU. Sin embargo, puesto que está claro que el Congreso no está dispuesto a actuar y no hay señales de inflación en alza, la Fed no tendría otra opción que hacerlo: el efecto positivo de una tercera ronda puede ser limitado, pero es difícil encontrarle un efecto negativo.
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