

El potencial de los países emergentes y las oportunidades de crecimiento en los mismos, llevó al Grupo BMW a analizar la apertura de una nueva planta en la región. Así lo confirmó el CEO de Marketing y Ventas del conglomerado, Ian Robertson, quien señaló que si bien no se ha definido en país, este es un proyecto a ejecutar.
En el marco de un reportaje con el diario La República el ejecutivo sostuvo que ve oportunidades especiales en esta región. Viajé a Sudamérica varias veces en los últimos dos años, a Brasil y a Argentina. Voy a ir a Colombia también. Vemos mucho potencial. El porcentaje en países de mercado premium es pequeño, en Colombia es el 2,2% o el 2,3%, similar en Brasil, pero somos líderes en muchos de esos mercados, sostuvo.
Además, anticipó que planeamos poner una fábrica, porque es una de las regiones de mayor crecimiento en el mundo. Queremos doblar las ventas en Latinoamérica, porque es una región que crece muy rápidamente. Para añadir a esto, en Brasil y Argentina hemos tenido que negociar con el gobierno para resolver unos temas de legislación.
Por otro lado, consideró que para adaptar las fábricas al mercado se necesita encontrar los trabajadores, lugares y estaciones. Ya tenemos una planta de motocicletas en Manaos- Brasil, dijo.
Robertson recordó que BMW posee proveedores en Latinoamérica, en especial en México. Una de las razones por las que quieren abrir una planta en Latinoamérica es porque esto puede generar apertura de muchos nuevos proveedores en estos mercados. La producción de componentes en Brasil es importante. Adicionalmente, por beneficios específicos de la utilización de biocombustibles en estos mercados. Esto puede llevar a desarrollos tecnológicos específicos. También aseguró que el mercado premium, donde compite BMW, crece constantemente desde hace dos años, especialmente en países emergentes. Hay mercados en los cuales es mayor, como es China o Estados Unidos que está en recuperación de la crisis.
En el caso de la crisis europea y sus consecuencias sobre BMW, sostuvo que, sobre ese tema aplica la política de balancear los países. Una de las razones de esta política es evitar que los crecimientos negativos de algunos de ellos sean asumidos por los demás. Los años 2008 y 2009 confirmaron que esta política es correcta, ya que el grupo no sufrió tanto, se generó un balance. Este año en Europa va a ser un año duro, sobre todo en el sur. Se espera que caigan un 20% las ventas.










