MASSA BUSCA SUMAR HERIDOS PARA QUEDARSE CON UN BLOQUE AMPLIO EN OCTUBRE

Tras la derrota kirchnerista, la interna del peronismo se traslada al Congreso

El bloque del intendente de Tigre en Diputados se perfila para sumar más legisladores que los propios. El oficialismo, con margen ajustado, seguiría dominando

El Congreso se prepara para tiempos políticos agitados después de diciembre ante los números que dejaron las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Esos guarismos que todavía deben pasar por el filtro de las elecciones generales de octubre anuncian una mayoría ajustada del kirchnerismo en ambas Cámaras, seguida de la UCR y con el Frente Renovador de Sergio Massa dispuesto a conquistar heridos y desencantados para abultar su bancada en Diputados.


Con los 35 puntos bonaerenses que logró el domingo, el intendente de Tigre obtendría en octubre 14 diputados por la provincia más poblada del país. A ellos, en los cálculos preliminares que hacen cerca del tigrense, suman a Luis Barrionuevo, que estaría logrando una banca por Catamarca; a Graciela Camaño y a Alberto Roberti, con mandato vigente; y a Facundo Moyano. El hijo del camionero Hugo Moyano tiene pública sintonía con Massa y, aunque integra hoy formalmente el Frente para la Victoria, hace meses que en el bloque no esperan su apoyo y descuentan su alejamiento más temprano que tarde.


A partir de esos números, el massismo dibuja dos estrategias para ampliar su representación parlamentaria: por un lado concentrarse en agrandar la cosecha en octubre y por el otro desplegar una estrategia de seducción que sume a su espacio a otros legisladores que hoy revistan en bloques provinciales o del peronismo no kirchnerista.


El Frente para la Victoria, que todavía conservaría la hegemonía en ambas Cámaras con números similares a los actuales, ya estudia cómo revertir el escenario y analiza las estadísticas que dejó la elección para definir en qué distritos debe mejorar o cambiar su campaña. Entre propios y aliados, el oficialismo está en condiciones de sostener la situación actual del Congreso, aunque es una relación de fuerzas que habrá que observar con lupa después de la derrota en la provincia de Buenos Aires; y es que un resultado tan justo abre la posibilidad a que algunos socios parlamentarios revean su posición.


En este escenario, cobra especial relevancia el armado de la boleta oficialista en el principal distrito electoral del país. De los doce diputados que el Frente para la Victoria ganaría allí, nueve ya han demostrado apoyo sin fisuras a las iniciativas de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Una de ellas es, además, la jefa del bloque: Juliana Di Tullio.


En el Senado, y sin la figura de Massa sobrevolando las bancas, las cifras que dejaron las PASO hacen prever que dos bancas con las que hoy cuenta el oficialismo estarían en riesgo, por lo que el bloque de Miguel Pichetto pasaría de 40 a 38 escaños. Sin embargo, son guarismos que pueden alterarse en al menos dos distritos: la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén.


En la Capital, Daniel Filmus hoy se quedaría afuera del Senado a manos de la fórmula Fernando Pino Solanas - Fernanda Reyes por la mayoría y de Gabriela Michetti por la minoría. Sin embargo, para mantener ese resultado en octubre, el cineasta debería lograr captar los votos de las otras líneas internas del frente UNEN, algo que las encuestas previas a las PASO anticipaban complicado. En ese dato ancla hoy sus esperanzas el kirchnerismo porteño.


En Neuquén, en tanto, habrá que observar qué pasa con los votos kirchneristas del Movimiento Popular Neuquino, luego de la sorpresa que dio el moyanista Guillermo Pereyra, quien se quedó con un espacio hasta ahora aliado del oficialismo en el Congreso.

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