EL VICEPRESIDENTE PODR A SER CITADO A INDAGATORIA ENTRE SEPTIEMBRE Y OCTUBRE

Tras el procesamiento, la Justicia avanza con enriquecimiento ilícito contra Boudou

Se espera que la defensa del Vice apele la decisión del juez Lijo por Ciccone. En Tribunales advierten que la investigación en el expediente conexo también lo compromete

El procesamiento de Amado Boudou por cohecho y negociaciones incompatibles en la denominada causa Ciccone, confirmado por el juez Ariel Lijo el viernes por la noche, representó un sacudón de alto impacto para el Gobierno y para el Vicepresidente, que se encuentra de viaje en el exterior hasta mañana. Pero mientras la oposición clama por su renuncia y en el Congreso promueven su juicio político, el futuro judicial del funcionario se sigue complicando. A la indagatoria a la que se debe someter el próximo 16 de julio por la supuesta compra de un auto con papeles falsos, a Boudou se le suma un expediente conectado a Ciccone y que también tramita Lijo. Se trata de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, en la que el fiscal Jorge Di Lello está avanzando y, se presume, podria citarlo a declarar entre septiembre y octubre.


La causa por enriquecimiento ilícito es definida en el ámbito judicial como de mayor envergadura que Ciccone. La misma involucra, además de al Vicepresidente, a su novia Agustina Kämpfer y a su socio José María Núñez Carmona. El fiscal está trabajando en el expediente, recopilando información de las tarjetas de crédito, cruzando datos y revisando si los egresos son mayores que los ingresos justificados. De confirmarlo, el titular del Senado tendría que explicar esos movimientos.


Podría ser la tercera indagatoria a la que Boudou debería someterse en menos de seis meses, ya que el 9 de junio declaró por Ciccone y el 16 de julio deberá comparecer ante el juez Claudio Bonadio por la compra de un auto con documentación irregular. Recién procesado por Ciccone, de sumar procesamientos futuros las penas contra el jefe de la Cámara Alta podrían ser mayores y, además, se podría ordenar su detención, esto último, siempre y cuando pierda los fueros que ostenta como Vicepresidente. De mantenerlos, no podrá quedar detenido, aunque sí condenado.


En relación al expediente Ciccone, donde está acusado de interceder ante la AFIP en favor de la imprenta para evitar su quiebra, la situación de Boudou resulta cada vez más comprometida. Encaminado a un juicio oral en el mediano plazo, el ex ministro de Economía instruyó a sus abogados para que apelen el fallo de Lijo ante la Sala I de la Cámara Federal, que integran los jueces Eduardo Farah, Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, quienes en mayo tuvieron que salir a desmentir que se evaluara la salida de Lijo como juez de primera instancia.


El texto de 333 páginas de Lijo da por probada la relación entre Boudou y Alejandro Vandenbroele, apuntado por su mujer Laura Muñoz como el testaferro del Vice y, además, dueño del fondo The Old Fund, que adquirió el 70% de la imprenta Ciccone en 2011. En el mismo, también se procesa a Núñez Carmona, Vandenbroele, al ex jefe de asesores de la AFIP Rafael Resnick Brenner, al dueño de la imprenta, Nicolás Ciccone, y a su yerno, Guillermo Reinwick.


Aún con la declaración pendiente del ex jefe de Gabinete del Ministerio de Economía Guido Forcieri, el fiscal y el juez de la causa comenzarán a trabajar en lo relativo a la ruta del dinero para la adquisición de Ciccone, algo que sugirió el propio Boudou cuando dio su testimonio y que además recomendó la Cámara Federal. Respecto a Di Lello, también se espera que Lijo confirme, o no, las peticiones de indagatorias que el fiscal realizó a Pablo Amato, gerente de la imprenta y yerno de Ciccone, y Máximo Lanusse, quien era el vicepresidente de la compañía.

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