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Tráfico de armas: una causa que atravesó desde Menem a Cristina

Empezó en marzo de 1995, año en que el ex presidente riojano logró la reelección. Se cree que el contrabando alcanzó un total de 6.500 toneladas de armas y municiones. Hubo crisis con Perú y en el medio explotó la fábrica de Río Tercero.  

Más de 16 años duró la investigación por el contrabando ilegal de armas a Croacia y Ecuador. Comenzó en marzo de 1995 luego de que una investigación del diario Clarín relatara que armas argentinas destinadas a países que no estaban en conflicto bélico llegaron a Ecuador y Croacia.

El abogado Ricardo Monner Sans hizo una denuncia penal y se abrió una causa en la Justicia federal para investigar el supuesto tráfico de armas. Esa causa quedó en manos del entonces juez Jorge Urso, quien investiga “asociación ilícita, falsedad ideológica de los tres decretos secretos que posibilitaron los envíos ilegales de armamento y malversación de efectos del Estado”, entre otros posibles delitos.

Al mismo tiempo se abre otra causa en los Tribunales en lo Penal Económico por contrabando agravado. La causa queda en manos del entonces juez Julio Speroni y de Marcelo Aguinsky. Durante años los dos juzgados tironean por la competencia de la causa

El 3 de noviembre de 1995 explota la Fábrica Militar de Río Tercero donde mueren siete personas. Con el correr de la investigación se comienza a sospechar que se voló a propósito la fábrica para justificar los faltantes de armamento.

Un año después, Diego Palleros, supuesto traficante de armas, es citado por la Justicia. Escapa hacia Sudáfrica y queda en calidad de prófugo. En 1998, Luis Sarlenga, designado como interventor de Fabricaciones Militares durante la gestión de Antonio Erman González como ministro de Defensa, se convierte en el primer preso por la causa que investigaba el contrabando de armas.

La venta de armas a Ecuador tuvo lugar en medio de su conflicto con Perú. El escándalo explotó porque Argentina era uno de los cuatro garantes oficiales de la paz del Tratado de Río de Janeiro, con lo cual incumplió su compromiso internacional y faltó con sus obligaciones de acuerdo al derecho internacional.

Se cree que el tráfico alcanza un total de 6.500 toneladas de armas y municiones. Las armas eran construidas por Fabricaciones Militares pero como Croacia, en medio de la guerra de Yugoslavia, necesitaba armas rápidamente se sacaron, por ejemplo, cañones de 155 mm al Ejército borrándoles el número de serie y el escudo argentino en la fábrica cordobesa.

Por la venta, Fabricaciones Militares debió recibir u$s 100 millones por las armas, pero sólo recibió 40. El resto del dinero se habría perdido en intermediarios.

Con este contrabando de material bélico, no solo creó una crisis con Perú sino que se defraudó al Estado en u$s 60 millones, además fue el motivo por el cual luego una explosión misteriosa de la fabrica militar de Río Tercero, la cual destruyó media ciudad provocando varios muertos. Varios de los testigos en el juicio han muerto en extraños accidentes

La confesión más importante fue la del ex interventor de Fabricaciones Militares, Luis Sarlenga, tras la cual, el 7 de junio de 2001, el entonces juez federal Jorge Urso procesó y envió a prisión domiciliaria a Carlos Menem.

Seis meses más tarde, la Corte Suprema de Justicia emitió un polémico fallo con el cual el ex presidente recuperó la libertad y quedó hoy absuelto definitivamente como los otros acusados.