Promesas repetidas y contratos sin cumplir

Los anuncios de De Vido no son nuevos. Hay coincidencias en señalar que se han hecho obras pero las de menor envergadura. El resto, las que superan los $ 100 millones, aún esperan ser renogociadas o cumplimentadas

La Línea A de subte ya adquirió, con la gestión del polémico ex Secretario de Transporte, Ricardo Jaime, 40 vagones. Otros 60, con aire acondicionado, consiguió en 2010 su renunciado sucesor Juan Pablo Schiavi en China. Y el ministro de Planificación, Julio De Vido, anticipó ayer que otros 45 coches nuevos se sumarán al recorrido Plaza de Mayo - Carabobo. Sin brindar demasiados detalles en cada anuncio, es habitual que el kirchnerismo vuelva a prometer lo que ya había prometido. El funcionario no aclaró de dónde provienen las flamantes formaciones. Según pudo saber El Cronista, son parte del lote chino que ya había sido firmado y anunciado.
La línea A de subte, por ejemplo, necesita 150 coches. El gobierno nacional sólo pagó la seña por 45, se quejó hace una semana el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en medio de la puja entre la Nación y la Ciudad por quién se hace cargo del servicio. En simultáneo, protestó porque en la Aduana estaban retenidos 24 vagones que el gobierno porteño compró en Madrid para la Línea E.
En junio de 2010, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner visitó China. Con bombos y platillos, se rubricó un acuerdo por u$s 9.500 millones a pagar en 19 años. La propia mandataria informó que ese dinero se transformaría en la electrificación del (servicio) Roca entre el tramo La Plata-Berazategui, pasando por los vagones de Belgrano Norte y Belgrano Sur, por los vagones del Subte, por rieles del Belgrano Cargas.
La electrificación del Roca la anunciaron como 200 veces, se lamentó Norberto Rosendo, presidente de la comisión Salvemos al Tren. Se hacen obras, las pequeñas, como remodelaciones de coches y de estaciones, pero las de gran envergadura quedan en promesas, añadió.
Revisando el archivo, en distintos años de la era K aparecen los mismos anuncios. La de ayer no fue la única oportunidad en la que el Gobierno anunció una compra para el Belgrano Cargas. Vamos a encarar la renovación total de material rodante de la línea San Martín y la compra de 220 coches y locomotoras del Belgrano Cargas, aseveró también De Vido. El pasado septiembre, en Pekín, el canciller Héctor Timerman aseguró que luego de dos años habían concluido las negociaciones con con la compañía china Cemec, por un valor de u$s 2500 millones. El año anterior, el contrato incluía la renovación de 1.700 kilómetros de vías de ese ferrocarril, la compra de 50 locomotoras y el arreglo de las estaciones. Timerman fue por más: adelantó que con la financiación de bancos chinos también se avanzaría en los proyectos de construcción de subtes en Córdoba, la electrificación del tren Roca y la construcción de un tren a Ezeiza. Las últimas dos fueron prometidas varias veces por distintos funcionarios nacionales.
Dentro del cúmulo de obras que se anunciaron en varias ocasiones, hay algunas que quedaron a mitad de camino. Uno de los proveedores habituales del Estado, que pidió reserva, reconoció que el Gobierno le había pagado, tras la licitación y la adjudicación de los trabajos, entre 2006 y 2007, cerca de un tercio del monto total, estimado en $ 200 millones. Pero luego intentaron en varias ocasiones renegociar el contrato por la inflación, algo que está en veremos. Y este no es el único caso.