Luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner calificara a Mauricio Macri de vetador serial, la vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal, defendió ayer el uso de esa herramienta y sostuvo que es constitucional.
También el vicepresidente Amado Boudou se sumó a la polémica y definió como Capitán Veto al jefe de gobierno porteño por rechazar iniciativas legislativas. En línea con las críticas de la jefa de Estado, Boudou aseguró además que Macri no quiere hacerse cargo de las cosas más básicas, mientras que Vidal retrucó que la presidenta vetó el 82 por ciento móvil a los jubilados.
Decían que me iba a conver
tir en una vetadora serial, en la reina de los vetos, que iba a ir vetando por la calle, recordó en su discurso del miércoles la Presidenta cuando hizo alusión a las elecciones de 2009 que perdió el kirchnerismo.
Así, en medio del nuevo cruce entre la Nación y la Ciudad, los especialistas consultados por El Cronista señalan que ninguno se salva y que tanto la utilización del veto como los decretos de necesidad y urgencia son dos prácticas corrientes en los Ejecutivos de la Argentina en todos sus niveles y alertan sobre el abuso de esas prácticas constitucionales.
Hay un abuso en la utilización de ambas herramientas, que deberían utilizarse solo como medidas excepcionales porque así destruyen los legislativos, sin vueltas apuntó el constitucionalista Daniel Sabsay. A modo de ejemplo citó que en
EE.UU. no hubieron más de 15 vetos en toda su historia.
Con 106, Mauricio Macri ya alcanzó el podio del jefe de Gobierno que más vetos utilizó. Lo sigue Aníbal Ibarra, con 93 vetos. A nivel nacional es Carlos Menem quién más los utilizó: 109 vetos en su primer mandato y 86 en el segundo, mientras que Cristina hasta ahora es la que menos tuvo. En tanto desde el regreso de la democracia en 1983, el promedio anual de DNU casi duplica el total firmado en los 130 años anteriores de la historia argentina. Según un informe de Nueva Mayoría, el ex presidente Ricardo Alfonsín fue el que menos firmó, solo 10 durante su mandato, promediando 0,1 por mes, Menem a lo largo de sus dos presidencias fue también quien más firmó, llegando a 545; Fernando De la Rúa tuvo 73 y Eduardo Duhalde 158. En tanto Néstor Kirchner firmó un total de 270, y Cristina Kirchner 29.
También el politólogo e investigador de la UBA Jorge Mayer resaltó que en la Constitución están avaladas esas prácticas para uso excepcional, como una facultad extraordinaria de los ejecutivos en el sistema presidencial. Pese a ello señaló: Hay un vicio como el reciente de Macri en la utilización indebida de veto. A la par cuestionó el uso de los DNU por parte del gobierno nacional. Estos abusos atentan contra la voluntad del Congreso, concluyó Mayer.
Con una mirada diferente, el Presidente de la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP), Miguel de Luca consideró que ambas prácticas forman parte de las reglas de juego. Además marcó: El veto es la manera más explícita de los Ejecutivos para manifestar su rechazo a que una ley sea aplicada pero hay otras prácticas usuales como no reglamentar una Ley. El veto da cuenta que el gobernaNte tiene problemas con su legislatura, apuntó. Asimismo el politólogo explicó que más allá del veto la última palabra la tiene el Congreso, si reúne los 2/3 puede insistir para que salga la Ley. En esta línea sostuvo que los gobiernos de Menem fueron los que tuvieron más vetos pero también más insistencias legislativas para que la ley sea sancionada: 30 en total.
Todos los comentarios
Usuario Invitado
03-02-2012 18:33:57Denunciar
Usuario Invitado
03-02-2012 17:06:50Qué hizo ésta maleducada??Cuales su curriculum político y de gestión??
Una verdadera payasa.
Denunciar
Usuario Invitado
03-02-2012 11:11:05Denunciar