En términos económicos, este es un gobierno miope y de corto plazo

El referente económico de Alfonsín propone reformar el sistema previsional y crear una asignación universal a la vejez. Dice que la inflación distorsiona la competitividad y la inversión. Y critica la discrecionalidad oficial

El coordinador del equipo económico de Ricardo Alfonsín y principal candidato a ocupar el Ministerio de Economía en caso de que el radical triunfe en las elecciones de octubre, Adrián Ramos, consideró que este es un gobierno miope, que maximiza el corto plazo en materia económica. Dijo que la inflación es el principal desequilibrio del actual modelo, pero que la prioridad debe pasar por impulsar la inversión. Propuso también reformar el sistema previsional y crear una asignación universal a la vejez.
La siguiente es la entrevista con El Cronista:
¿Cómo ve la economía argentina actualmente?
La economía argentina como otras de la región tiene una oportunidad histórica. Es una chance que no tuvo durante décadas por el contexto internacional, como resultado de cambios en la economía global y también cambios en la economía local. Pero preocupan algunos desequilibrios, el primero la inflación, porque genera una serie de distorsiones.
¿Qué distorsiones?
Por un lado, la pérdida de competitividad. Producto de esa inflación, el peso argentino sufre una apreciación del orden del 15% anual en los últimos años. Y esto no es sostenible en el mediano y largo plazo. Y también genera otras distorsiones, en la inversión por caso.
¿Cuál es el efecto sobre la inversión?
Para invertir se requiere rentabilidad, pero también perspectivas de apropiabilidad de la renta. Esto implica limitar la discrecionalidad de las políticas públicas. Uno tiene que tener reglas de juego, un horizonte, un sistema legal que funcione.
¿Qué más le preocupa?
Las políticas públicas que se llevan adelante y su impacto en las cuentas públicas. Desde 2009, la Argentina tiene déficit fiscal medido correctamente, aún esté encubierto en cuestiones contables. Y en buena parte fue financiado con recursos originados en el Banco Central. La economía argentina no tiene acceso fluido al financiamiento pese a que la relación entre la deuda y el PBI bajó mucho. Sin embargo, el interés que paga la Argentina es más alto que el de otros países vecinos. Eso complica el financiamiento del Estado y los privados. Hay un problema de la alta incertidumbre que genera la Argentina. Sin embargo, cuando uno mira los desequilibrios como la inflación, la pérdida de competitividad, el déficit fiscal, etc; la verdad es que son problemas, pero si uno los asume como tal y les aplica el conocimiento adecuado se pueden solucionar. El principal desafío del próximo gobierno es otro.
¿Cuál?
Fomentar un proceso de inversiones sostenido. Mire, en la CEPAL tiempo atrás hicimos un estudio sobre la inversión en los últimos 50 años y cuando uno mira la relación entre el stock de capital y el PBI ve que ahora en términos históricos está en uno de sus niveles más bajos.
¿Qué responsabilidad le cabe al actual Gobierno sobre esto?
Cuando uno trata de caracterizar al Gobierno de los últimos ocho años, lo primero que ve como evidente es la preponderancia del el corto plazo, el cortoplacismo. En términos económicos, este un Gobierno miope, de corto plazo. Maximizó los beneficios de corto plazo sin tener en cuenta las consecuencias de mediano y plazo. Y maximimizó la discrecionalidad en las políticas públicas.
¿Cómo haría usted para bajar la inflación?
Lo primero para combatirla es tener en claro que es un problema. Sino no se puede atacar. El segundo paso es tener estadísticas confiables, que por su naturaleza sólo puede proveer el Estado. Un caso a estudiar para la Argentina es lo que ocurrió en Chile. En 1990 la Concertación accede al gobierno chileno lugo de Pinochet. Uno de los problemas era que la tasa de inflación era del 18% anual. Entonces armaron objetivos anuales para la tasa de inflación y para los déficits de cuenta corriente, que se anunciaron previamente cada año por parte del Banco Central en el Congreso. Implícitamente había también un target de tipo de cambio real para el Banco Central. El programa fue exitoso y en cuatro años llegaron al 9% de inflación y después siguen convergiendo hasta cerca del 4%. Y el promedio de crecimiento en todo es período fue del 8%. Por lo tanto, la inflación bajó gradualmente y mantuvieron un fuerte crecimiento. Lo importante es ser creíble en los anuncios de las metas.
¿Qué piensa en términos previsionales?
Nosotros pensamos que el sistema previsional necesita una reforma profunda. Proponemos una asignación universal a la vejez. Así, cuando uno llega a determinada edad tiene derecho a recibir una jubilación mínima, financiada con la parte impositiva de los ingresos de ANSeS. A partir de ahí debería haber un plus adicional por contribución, que será mayor mientras mayor sea la cantidad de aportes realizados a lo largo de los años.

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