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Empresarios reclaman que el próximo gobierno frene la espiral precios-salarios

El G-6 adelantó que enviará una carta al GAFI para apoyar la postura argentina contra una sanción. Preocupa la inflación y su impacto en la rentabilidad

No hay tiempo para festejos. Es momento de hacer cambios. Esta es, palabras más palabras menos, la síntesis del clima que se dejó ver, ayer, en el encuentro que celebraron los miembros del Grupo de los 6 (G-6) en la Bolsa. Si bien habrá que esperar hasta las elecciones presidenciales para saber cuál será el resultado electoral definitivo, en el cónclave empresario sobrevoló que lo que viene para el 23 de octubre es cosa juzgada.
Huelga decir que era la primera vez que Jorge Brito (Asociación de Bancos Argentinos), Carlos de la Vega (Cámara de Comercio), Enrique Wagner (Cámara de la Construcción), Hugo Biolcati (Sociedad Rural Argentina), Ignacio de Mendiguren (Unión Industrial Argentina) y Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio) se reunían después de la victoria del oficialismo en las internas abiertas del 14 de agosto.
“El 50% de la población dijo en las elecciones que estaba de acuerdo con el modelo, y nosotros no podemos estar muy alejados de ello. Estuvimos charlando sobre cómo mejoramos ese modelo con lo que podamos incluir en el mismo. Aportaremos lo que sea necesario”, dijo Gabbi.
Quizás por eso, en una reunión que mereció la convocatoria de la prensa pero donde sólo Gabbi y De la Vega decidieron hacer comentarios, el consenso que trazaron los protagonistas es que hay que hacerle un service al modelo económico y que hay que hacérselo a la brevedad.
Según trascendió, preocupa en primer lugar que la espiral inflación-salarios termine agotando la rentabilidad de algunos sectores. Si bien Gabbi señaló que el G-6 encuentra “equilibrado” el acuerdo celebrado el último viernes para ajustar un 25% el salario mínimo vital y móvil, también dejó entrever la preocupación empresaria en torno a la dinámica de precios.
Inquieta, además, que en el momento donde mayores recursos llegan por la exportación de soja –ayer tocó u$s 535 la tonelada–, el Gobierno no encuentre la llave para saldar la deuda con el Club de París, lo que le permitiría volver a fondearse en los mercados internacionales, algo que, en opinión del G-6, luce con cierta urgencia. También se mencionó que se considera “absurda” la clasificación del mercado argentino como “fronterizo”.
En este sentido, el comunicado del G-6 sostuvo que encuentran “preocupante” la perspectiva sobre “la competitividad de nuestras exportaciones ante un horizonte de probable recesión mundial y el riesgo de que los actuales valores de intercambio con nuestro vecino Brasil se puedan ver afectados”.
Señalaron “la necesidad de promover mecanismos que incentiven más la inversión y que permitan a los factores productivos aumentar fuertemente su oferta de bienes y servicios como mejor herramienta para promover la producción nacional eficiente, bajando la expectativa inflacionaria e incrementando el empleo”.
En opinión de Adelmo Gabbi, “la Argentina debería tratar de revisar su economía para solicitar el artículo IV del FMI –la revisión anual de la economía– y cumplir con lo que pide el FMI para llegar al Club de París”.
Consultado por el probable castigo que el GAFI tendría para la situación argentina en octubre, De la Vega reconoció que se encuentra en elaboración una misiva del G-6 que buscará atenuar los considerandos que podría tener el organismo internacional con el país en el próximo encuentro clave del 24 de octubre.