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Como era previsible, en Malvinas el 98,8% votó a favor de Londres

Hubo 1513 votos por continuar bajo estatus inglés pero tres kelpers optaron por el ‘No’ en el referéndum que duró dos días. En el Reino Unido dicen que es un acto de “propaganda”

Predecible, cantado, sabido. Un 98.8 por ciento de los habitantes de Malvinas votó a favor de seguir manteniendo su estatus británico, según los resultados finales del referéndum que los mismos isleños convocaron para reafirmar su identidad. Fueron 1513 votos por el ‘Sí’, tres en contra y cuatro impugnados. Después de los festejos de anoche en las calles de Puerto Argentino, con los números del plebiscito en la mano, un grupo de representantes isleños viajará a Naciones Unidas para entregarlos al Comité de Descolonización que trata anualmente la disputa entre la Argentina y el Reino Unido.


Ayer, el primer ministro británico, David Cameron, le pidió en un comunicado a la Argentina que respete el resultado de las urnas kelpers. Pero la Casa Rosada no reconoce la consulta de los malvinenses y la considera, además, ilegítima por haber sido organizada por una ‘población implantada’.


La embajadora en Londres, Alicia Castro, dijo ayer que el referéndum es “una maniobra mediática y dilatoria”, y recordó que desde 1965 las Naciones Unidas instan a Londres y Buenos Aires a sentarse a negociar la disputa de soberanía por Malvinas. No menciona a los habitantes del archipiélago.


La realidad es que el plebiscito es parte de una maniobra de marketing de los malvinenses para inclinar a la opinión pública internacional hacia su derecho de autodeterminación. El contexto no es menor, ya que los isleños que vienen perforando las aguas en disputa desde hace años, se preparan para extraer petróleo de las islas a partir del 2017.


La prestigiosa revista inglesa The Economist, en un informe sobre el referéndum en Malvinas, considera a la iniciativa de los isleños como parte de una ‘guerra de propaganda’ en la disputa de soberanía con la Argentina.
En su cuenta oficial de twitter, la administración inglesa en Malvinas, afirmó que “en 1982, Argentina perdió la batalla militar. Hoy Argentina perderá la batalla diplomática”.


Y es que la pulseada diplomática que llevó adelante el gobierno kirchnerista incluyó una carta de la Presidente Cristina Kirchner en los diarios británicos reclamando que Londres se siente a negociar para resolver el conflicto, además de encolumnar a la región detrás del reclamo argentino en cada documento que se firma en una cumbre presidencial. De hecho, ayer se manifestaron en contra del referéndum malvinenses Uruguay, Venezuela y Bolivia.


Los isleños se quejan además porque la Argentina no autoriza un aumento de vuelos charters (que utilizan espacio aéreo nacional) para aumentar sus ingresos por turismo y el comercio con el continente.
De allí que hayan planificado el referéndum con un despliegue colorido de banderas británicas en autos, perros, casas, trajes y remeras. Las fotos que transmitan los periodistas que volaron a las islas desde de Japón, España, Colombia, Chile, Brasil, el Reino Unido y la Argentina continental, esparcirán el mensaje: ‘británicos for ever’ (para siempre).


“¿Desea que las Islas Falkland (Malvinas) mantengan su actual estatus político como territorio de ultramar del Reino Unido?”, se imprimió en las boletas y el 98.8 votó por el Sí. La asistencia a la consulta fue casi perfecta, ya que el 92 por ciento ( 1.518 residentes) de los malvinense expresaron con su voto su deseo de continuar bajo el ala política de Londres .


La embajadora Castro fue contundente al respecto: “No pretendemos quitarles su identidad, son británicos, respetamos su identidad y que quieran seguir teniendo su modo de vida y que quieran seguir siendo británicos, pero el territorio donde viven no lo es”.