RELACIONES BILATERALES

Elecciones en Brasil: la apuesta de Alberto Fernández para potenciar el despegue argentino

El Presidente está convencido de que gana el líder del PT. Proyecciones de un mayor comercio internacional y un relanzamiento del Mercosur. La opinión de los expertos

Alberto Fernández está convencido de que su "gran amigo" Lula Da Silva ganará las elecciones presidenciales y que la Argentina podrá de una vez por todas despegar con el proyecto conjunto previsto por el kirchnerismo junto a Brasil: es decir, el armado de un frente de izquierda común en América latina, el incremento de las relaciones económicas bilaterales y la potencialidad de un Mercosur reforzado con lineamientos ideológicos comunes.

Durante su reciente visita a la Universidad The New School en Nueva York el Presidente fue taxativo en su apoyo a Lula Da Silva: "Dios quiera que le vaya bien y los brasileños lo acompañen", pidió, en referencia abierta a los sondeos que favorecen al ex mandatario vecino en la recta final hacia la votación.  

No sólo esto: Alberto Fernández confió en que un triunfo de Lula tenderá "una línea mucho más simple de comunicación y trabajo entre México, Brasil y Argentina. Hoy eso es un poco más difícil porque los gobiernos no están exactamente alineados del mismo modo".

La campaña que hizo Alberto Fernández cuando Lula estaba preso

Es decir, la expectativa del gobierno argentino para que pierda Jair Bolsonaro y gane Lula es bien clara. Este nuevo horizonte define para Alberto Fernández un nuevo mapa en América latina y un relanzamiento de las relaciones con Brasil

Si gana el líder del PT, para el gobierno argentino se abre con Brasil un cúmulo de oportunidades que tienen que ver con un amplio menú que va desde la ampliación del comercio bilateral, el auge del Mercosur, el armado de un frente de izquierda latinoamericana similar al de los años dorados del trío Néstor Kirchner-Hugo Chávez-Evo Morales, hasta la proyección de una moneda común Brasil y Argentina, y el diseño de una postura unificada frente a la Unión Europea y Estados Unidos.

El Gobierno está abiertamente jugado a una victoria de Lula en Brasil aunque el candidato del PT no fue en los últimos días muy amigable con Alberto Fernández. El ex presidente de Brasil dijo que la Argentina está "en un aprieto" por la situación actual del país y cuestionó a Alberto Fernández por su acuerdo con el FMI. "Empieza a perder puntos queriendo solucionar el problema del FMI", dijo.

Pero en la Casa Rosada no toman en cuenta esas definiciones sino que las ven como parte del juego de la campaña electoral


PROYECCIONES Y TRABAS

Daniel Scioli, embajador argentino en Brasil, expresó que "Lula ha planificado una campaña muy inteligente pensando en la eventualidad de la segunda vuelta, y se puede encontrar con un triunfo en primera vuelta".

El ex gobernador bonaerense y la voz cantante de la Argentina en Brasil proyectó lo que podría ser un Brasil con Lula al frente de la presidencia para su vínculo con Alberto Fernández. "Debemos concretar un acuerdo profundo con Brasil de integración financiera, alimentaria, infraestructura, educación, entre otros temas  porque somos economías complementarias", aseguró. Cree que eso se podrá lograr en mayor medida con un triunfo del PT.

El embajador Daniel Scioli y Alberto Fernández

El esquema de una victoria de Lula va más allá de lo económico. Plantea para el kirchnerismo todo un mensaje de la derrota de la teoría del lawfare 

En este sentido, el ex embajador argentino en Brasil, Juan Pablo Lolhe graficó a El Cronista: "Si gana Lula el kirchnerismo lo festejará como una victoria propia y como que ha sido derrotado el lawfare. Si gana Bolsonaro festeja Juntos por el Cambio. Para la izquierda será que ganó el fascismo", dijo. Es que en el kirchnerismo hacen un paralelismo entre la causa judicial que complicó a Lula con los casos de corrupción en la Justicia que le tienen a mal traer a Cristina Kirchner.

Desde el punto de vista económico, Marcelo Elizondo, especialista en temas internacionales de comercio explicó que "para la Argentina supondría dificultades si gana Bolsonaro y se mantiene Guedes. Si gana Lula sería beneficioso porque es más partidario al Mercosur y de la idea de consensuar para avanzar en acuerdos con terceros mercados como India, Canadá, Corea del Sur y otros".

En esta misma línea de análisis, desde la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña de la República Argentina, el fundador de Dharma Politics, Creomar de Souza, argumentó que "en una posible victoria de Lula, Brasil estaría más sincronizado con países de América latina. Además, asumiría un gobierno marcado por la mala reputación internacional por lo que necesitaría encontrar instrumentos para dar un soporte en términos económicos y que su país sea visto más positivamente". 

Con respecto a la Argentina, De Souza fue contundente al decir que "Lula nunca fue un revolucionario, pero si fue un negociador. Tiene una percepción muy clara de la importancia de la influencia de Argentina en el crecimiento de Brasil, por lo cual iría por una cooperación bilateral de largo plazo y aún más involucramiento".

Irma Arguello, analista internacional y especialista en temas de energía comentó a El Cronista que "lo interesante es lo que puede suceder si gana Lula. Si bien afines ideológicamente, en términos de ser ambos populistas de izquierda, hay una brecha entre la expectativa del gobierno argentino y del kirchnerismo sobre ese potencial triunfo en términos de lo que se pueda obtener de Brasil versus la realidad de lo que una gestión de Lula este dispuesta a brindar". 

En este sentido, Arguello observa que hoy se ve a un Lula "más moderado, más pragmático hacia Estados Unidos y muy crítico de la gestión del gobierno argentino". Es que los desbalances macroeconómicos en el seno del Mercosur, con una inflación galopante en Argentina y deflación en Brasil son una muestra contundente de ello, sentencia la especialista en temas de energía. "En términos internacionales el gobierno de Lula podría encarar un mayor acercamiento a China pero siempre en términos pragmáticos", acotó. 

Agustín O'Reilly director general de la consultora Moody Brook, dijo que "si gana Lula y hay un cambio de gobierno en la Argentina a Juntos por el cambio, los desencuentros continuarán 4 años más con el gobierno brasilero. Pero si gana Lula, está descontado su apoyo a la coalición que lleve y lidera Cristina Fernández de Kirchner".

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